(Vaticano): CAL: PROPONEN OTRO SÍNODO

Pontificia Comisión para América Latina

La Pontificia Comisión para América Latina (CAL) que está compuesta por 24 entre cardenales y obispos latinoamericanos, se reunió recientemente en Roma y por primera vez fueron invitadas 14 mujeres. El actual presidente de la CAL es el cardenal Marc Ouellet. En 2015 hubo una encuesta vaticana entre las Conferencias Episcopales de todo el mundo para conocer cuáles eran los temas mayormente deseados para los Sínodos; habían resultado los jóvenes, la formación de los sacerdotes, el diálogo interreligioso, la paz. No figuraba el tema de la mujer. Ahora esta Pontificia Comisión propone a toda la Iglesia un Sínodo sobre la mujer y una “conversión pastoral capaz de pedir perdón por todas las situaciones en las que las comunidades cristianas han estado y son todavía cómplices de los atentados a su dignidad”. Piden una “mayor y mejor educación afectiva y sexual a varones y mujeres, una más integral preparación al sacramento del matrimonio, acompañamiento de las parejas y familias”. Declaran: “América Latina necesita una revolución de la ternura y de la compasión para lograr una cultura del encuentro que tiene a las mujeres como sus mejores protagonistas”. Piden una mejor relación entre los pastores y las mujeres de vida consagrada que “dan un importante testimonio de Dios entre los jóvenes, los pobres, los enfermos, los marginados. Hace falta su presencia en todas las instancias de reflexión y decisiones pastorales”. Con respecto de los seminarios se dice que “el conocimiento y la familiaridad con la realidad femenina resulta oportuna y esencial para la formación humana y espiritual del seminarista  y para su futura acción pastoral. Es posible también y urgente multiplicar y ampliar los lugares y oportunidades de colaboración femenina en las estructuras pastorales, no debido a presiones culturales o mediáticas sino porque la ausencia de la mujer en las instancias eclesiales es un vacío eclesiológico, un efecto negativo de una concepción clerical y machista”. Se dice en el documento final: “Siguen existiendo clérigos machistas, mandones, que pretenden usar a la mujer como servidumbre dentro de su parroquia, como clientela sumisa y mano de obra barata. Todo esto se tiene que acabar”. Por eso proponen un Sínodo para la Iglesia universal sobre el tema de “la mujer en la vida y misión de la Iglesia”.

(Vaticano) “GAUDETE ET EXULTATE”

La nueva exhortación apostólica papal lleva el título: “Alégrense y regocíjense”. Es la traducción exacta de las dos palabras latinas –«Gaudete et Exultate»– con la que Francisco abre su exhortación apostólica sobre «el llamamiento a la santidad en el mundo contemporáneo». Un documento papal al que los medios de comunicación no le han concedido la atención que se merece porque es un texto rico, positivo y alentador en un momento dramático de la historia del mundo. Y, además, corrige la falsa imagen de un catolicismo triste, penitencial y sólo centrado en las prohibiciones y censuras. Uno de los primeros errores a los que hace frente Bergoglio es considerar la santidad como una casta sólo reservada a aquellos a los que la Iglesia ha declarado beatos o santos. El Papa por el contrario insiste en los que él llama «los santos de la puerta de al lado». Santos que pueden ser nuestras madres o abuelas o esos padres que sudan la gota gorda cada día para llevar el pan a sus casas o las enfermeros/as de un hospital que hacen horas extraordinarias para atender a unos enfermos que han conocido el mismo día o el anterior o las religiosas ancianas que rezan y ofrecen entre sonrisas sus dolores por sus hermanos los hombres. El tercer capítulo de la «Gaudete et exultate» es una glosa de las bienaventuranzas que, como afirma Francisco, son «la carta de identidad del cristiano». Santidad es, en ese sentido, reaccionar con humilde mansedumbre, saber llorar con los otros, buscar la justicia con hambre y sed, mirar y actuar con misericordia, mantener el corazón limpio de todo lo que mancha el amor, sembrar paz en nuestro entorno. Un estilo de vida  en definitiva, que se propone seguir la huellas del divino Maestro.

(Antonio Pelayo)

EL PAPA Y LOS JÓVENES: EL CASO BLESSING

Blessing presentando “El coraje de la libertad”

En un encuentro con los 300 jóvenes del pre-sínodo el 19 marzo pasado el Papa dijo: “Hoy se quiere silenciar a los jóvenes, hacerlos invisibles, anestesiarlos y adormilarlos para que no hagan ruido, no cuestionen..Por un lado se exalta la juventud y por el otro se excluyen a los jóvenes del trabajo y la vida social. Que en Italia haya un 35% de jóvenes sin trabajo es un pecado social. Se pueden imaginar las consecuencias”. A los jóvenes sentados en el suelo alrededor del Papa, Francisco les dijo: “Ustedes no sirven para recibir el premio Nobel de la prudencia. Tengan una cara dura para decir toda la verdad que tienen adentro y también humildad para escuchar. Si se equivocan, otros los corregirán. Cuando alguien hace campaña (política) alaba a los jóvenes pero se cuida de escuchar sus propuestas o protestas. La juventud no es insensata; hay que tomarla en serio. Tenemos una cultura que endiosa a la juventud, pero por otra parte no se le permite ser protagonista”. El Papa invitó a los jóvenes “a no relacionar el amor solo con el aspecto sexual, a que tengan el coraje de elegir el matrimonio y la familia, a que no se casen solo porqué dejaron a una chica embarazada y recordó que una gran mayoría de los matrimonios sacramentales son nulos”. En el diálogo de los jóvenes  con el Papa, tuvo relevancia el testimonio de una mujer nigeriana de 30 años, Blessing Okoedion, ex víctima de la trata en Italia, que denunció como la mayor parte de los clientes de la prostitución son católicos. El Papa pidió perdón a los jóvenes y a la sociedad “por los bautizados que cometen estas acciones criminales. Esto no es hacer el amor; esto es torturar a una mujer y es un crimen de lesa humanidad. Se trata de una mentalidad enferma, por lo cual es normal que la mujer sea explotada. Cuando estas mujeres se liberan de la esclavitud, queda el estigma social; no tienen el coraje de reintegrarse a su familia y andan rodando buscando trabajo”. El Papa citó la obra del difunto presbítero Oreste Benzi y de muchas religiosas y voluntarios que se acercan a estas mujeres preguntándoles no “¿cuánto cuestas?” sino “¿cuánto sufres?” y allí empieza el diálogo que las puede salvar; este es el camino. Lo de sancionar a los clientes ha tenido escasos resultados. Blessing por su parte contó: “Yo buscaba trabajo y caí en manos de las mafias por una cristiana que frecuentaba una iglesia evangélica. Llegada a Italia me quitaron el pasaporte, me pegaron y amenazaron de muerte a mi familia si yo hablaba. Denuncié todo a la policía y me salvaron unas monjas Ursulinas de la Casa Rut de Caserta. Yo también vengo de una familia cristiana y ahora trabajo para otras chicas que viven como si fueran una mercancía: compradas, usadas y descartadas cuando no sirven más”. En el mundo hay de 40 a 42 millones de personas (el 80% mujeres) esclavas de la prostitución (el 75% entre los 12 y 25 años).

PRE-SÍNODO: LO QUE QUIEREN LOS JÓVENES

“internet ofrece a la Iglesia una oportunidad nunca antes vista en la evangelización… Siendo jóvenes, somos nativos digitales capaces de guiar por este camino”.

Del 19 al 24 de marzo se reunieron en el Vaticano 340 jóvenes de los 5 continentes para una reunión pre-sinodal convocada por el Papa en vista del Sínodo de Obispos del 3-28 de octubre. Había también cristianos no católicos, musulmanes, judíos y ateos. El objetivo era conocer las preguntas y propuestas que le hacían los jóvenes a la Iglesia. En un documento final redactado por ellos y que le fue entregado solemnemente al Papa el domingo de ramos por un joven panameño, se dice: “Un gran número de jóvenes está alejado o se aleja de la Iglesia por haber experimentado indiferencia, por ser juzgados o rechazados. Los que creemos en un Dios vivo, no podemos participar en comunidades que parecen muertas o ir a misa sin experimentar un clima de familia y comunidad”. Reconocen que hay “un gran desacuerdo entre los jóvenes dentro y fuera de la Iglesia en relación con la enseñanza de la misma sobre contracepción, aborto, homosexualidad, cohabitación, matrimonio, sacerdocio.. Algunos están de acuerdo con la Iglesia y otros no, y piden que por los menos se ofrezca una mejor explicación y formación sobre estas cuestiones”. Denuncian también que “la Iglesia parece demasiado severa y a menudo asociada a un excesivo moralismo”. Reclaman “una fuerte condena de los abusos sexuales dentro de la Iglesia y los malos manejos del poder y del dinero. “La Iglesia debería ser rápida y sincera en admitir sus propios errores del pasado y del presente. Una Iglesia creíble es la que no tiene miedo de mostrarse vulnerable; ha de ofrecer un rostro humano y comprensivo”. Los jóvenes, divididos en 20 grupos lingüísticos y acompañados por 15 mil jóvenes en las redes sociales, hablaron sin tapujo sobre una cantidad de temas tabú e incómodos. Quieren ser escuchados.  Sufren por falta de acompañamiento y guías creíbles. Piden una Iglesia que sepa dialogar con las nuevas tecnologías. Estos aportes de los jóvenes servirán, junto a los que envíen las Conferencias Episcopales y a los resultados del cuestionario online, para redactar el Instrumento de Trabajo del Sínodo.

PAPA BENEDICTO: “PREJUICIO NECIO”

El papa emérito Benedicto XVI en ocasión de la presentación de una colección de libros sobre la Teología de Papa Francisco, celebró esa publicación “que quiere oponerse y reaccionar al necio prejuicio según el cual el Papa Francisco sería solo un hombre práctico que carece de formación teológica y filosófica, al tiempo que yo habría sido únicamente un teórico de la teología y que habría comprendido poco sobre la vida concreta de los cristianos de hoy. El papa Francisco es un hombre de profunda formación filosófica y teológica que ayuda a ver la continuidad interior entre los dos pontificados, si bien con todas las diferencias de estilo y temperamento”. Estas fueron expresiones del Papa emérito en una carta enviada al arzobispo Angelo Becciu prefecto de las Comunicaciones, aunque declaró no poder escribir la prefación de los libros por no haberlos podido todavía leer. Becciu comentó así el alcance de esa carta: “Benedicto considera a Francisco como el que rige a la Iglesia y lo ha indicado como al Papa que hay que seguir con obediencia y devoción, porque es el sucesor de Pedro”. Este episodio se ha dado en el contexto de los cinco años de pontificado de Francisco, para cuya fecha se han hecho variados balances. Se ha hablado del Papa del kerigma, de la alegría, de la misericordia y la ternura, de una Iglesia en salida hacia las periferias, de la Doctrina Social y la opción por los pobres, de la defensa de la creación, de la reforma de la curia vaticana y la sinodalidad, de la promoción de los laicos y de la mujer, de la normalización del Papado y la vuelta al Concilio… Esta labor de renovación encuentra muchos críticos y cierta inercia en las Iglesia Locales. Se trata de una vasta labor en pleno desarrollo que tendrán que llevar adelante los sucesores de este Papa, ya que Francisco solo se propone iniciar procesos. Este Papa es además un líder moral a nivel mundial por las causas de la justicia y la paz.

L´OSSERVATORE: DISCRIMINACIÓN FEMENINA

El suplemento femenino mensual  del Osservatore Romano de marzo habla de “explotación generalizada de las monjas en la Iglesia Católica con trabajos no pagados o sueldos muy bajos” y por ser tratadas muchas veces como sirvientas. Son denuncias recogidas por Marie-Lucile Kuracki. “Trabajan como cocineras, limpian la casa o simplemente se dedican a servir la mesa de cardenales, obispos y sacerdotes o de instituciones eclesiásticas. Algunas, como sirvientas de los hombres de Iglesia, se levantan por la mañana temprano a prepararles el desayuno y se van a dormir después de servir la cena, asear la casa, lavar y planchar la ropa. Sirven el clero pero rara vez son invitadas a sentarse en la mesa que sirven. Otras religiosas con doctorados en campos como la teología, reciben la orden de realizar tareas domésticas u otras labores que no tienen relación con su formación intelectual”. Hay testimonios de Hermanas que trabajan sin contrato  o convenio y que cuando se enferman nadie las visita o que un día para el otro las cambian sin explicaciones o las intercambian con otras. “Son vistas como voluntarias a las que se puede utilizar según convenga”. Lucetta Scaraffia, directora del suplemento afirma: “Hasta ahora nadie había tenido el coraje de denunciar estas cosas en la Iglesia. Son mujeres que eligen la vida religiosa para evangelizar el mundo y después se encuentran haciendo de camareras de eclesiásticos, reducidas a ser chicas de la limpieza. Esto lo denunciamos porque si las cosas permanecen ocultas, se perpetúan; si se sacan a la luz, es más difícil continuar con estas situaciones”. También la Hermana Carmen Sammut que desde la Unión de Superioras Religiosas está al frente de 670.320 religiosas en el mundo (casi el doble de obispos, curas y diáconos), en una reciente visita al Papa se ha quejado de que no le habían llegado a él cuatro cartas de suma importancia. Dijo: “En el Vaticano nosotras la religiosas nunca somos consultadas. Fuimos como mil religiosas a visitar al Papa y él nos recibió, pero no hubo ningún cardenal. En el Sínodo de la Familia, fuimos convocadas tan solo tres. No buscamos cargos. Sería ya mucho si el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida no fuera presidido por un cardenal o que en el grupo de los 9 que asesoran al Papa hubiera también una mujer”. Por su parte, el papa Francisco escribió un prólogo al libro: “Diez cosas que el Papa Francisco propone a las mujeres” de María Teresa Compte: “Me preocupa una persistente mentalidad machista; incluso en la Iglesia el papel de servicio al que todos estamos llamados, se desliza a veces en el caso de las mujeres hacia papeles más bien de servidumbre que de verdadero servicio”.

PAPA FRANCISCO: “LAS MISAS NO SE PAGAN”

El papa Francisco pidió que las parroquias abandonen la práctica de cobrar las misas, en especial las misas para los difuntos, “porque la redención de Cristo es gratuita”. En la Misa nadie es olvidado y se reza por todos; no hay que pagar para que se nombre el difunto. La misa no tiene precio. Si los fieles quieren ofrecer algo, es cosa buena; pero nadie está obligado a hacerlo, ni para un familiar difunto. Las ofrendas que los fieles hacen libremente, son para contribuir a las necesidades materiales de la Iglesia. Tampoco puede existir un “tarifario” para los sacramentos. Estas afirmaciones son del mismo Papa en su catequesis sobre la misa ; él quiere volver, también en esto, al espíritu del Concilio que muchos olvidan. En otro orden de cosas, se supo que Francisco estará el 21 de junio en Ginebra (Suiza) invitado por el Consejo Mundial de las Iglesias (o Consejo Ecuménico de las Iglesias) en los 70 años de su fundación. El Consejo fue fundado en 1948 con sede en Ginebra y reúne a 349 iglesias (luteranas, reformadas, anglicanas, ortodoxas) que enuclean a 500 millones de cristianos en 110 países (sobre todo del Tercer Mundo). Ya había sido visitado por Pablo VI (1969) y Juan Pablo II (1984). La visita tendrá como lema: “Caminar, orar y trabajar juntos”. Será una peregrinación ecuménica de pocas horas. La Iglesia Católica no es miembro del Consejo sino “observadora”, pero desde hace 50 años colabora en lo doctrinal, la misión, la justicia, la paz, los jóvenes, el medio ambiente, el orden económico… El reverendo Olav Tveit, secretario general del Consejo Ecuménico, preguntado si deseaba que la Iglesia Católica se hiciera miembro, contestó que estaba satisfecho con la relación actual y que había más bien que poner atención en lo que se podía hacer juntos.

ROBERT SARAH: ¿INTEGRISMO LITÚRGICO?

Robert Sarah ¿imparable?

El cardenal Robert Sarah, de Guinea (África), es el prefecto de la Congregación Vaticana para el Culto Divino. Es conocido por defender con fuerza, y justamente, la liturgia de todos los extremismos y exageraciones que se practican en la Iglesia. Pero también simpatiza con la misa en latín, la celebración de la Eucaristía de espaldas al pueblo, mirando hacia oriente o por lo menos hacia el sagrario. Hace poco determinó, a pesar de las numerosas protestas, que el Papa Juan XXIII fuera declarado patrono del ejército italiano. Ahora arremetió contra los católicos que legítimamente, en todas partes, reciben la comunión de pie y en la mano; asegura que es “una falta de respeto al Santísimo”. Él quiere que se reciba la comunión de rodillas  y en la lengua, lo que no está prohibido pero tampoco mandado por el Concilio.

Y cita  como ejemplos a Madre Teresa de Calcuta, al  papa Wojtyla y al papa Benedicto. “El más insidioso ataque diabólico es contra la Eucaristía, sembrando errores y maneras no correctas de recibirla”, escribe en la prefación de un libro italiano sobre liturgia. Sarah apunta a una “reforma de la reforma” litúrgica del Concilio, pero ya recibió dos amonestaciones públicas de parte de Francisco. Según él la misa del Vaticano II es en varios aspectos “profana y superficial”. Advierte además a los sacerdotes “que no tengan la osadía de rechazar o maltratar a los que quieren recibir la comunión en la boca o de rodillas”. Según el teólogo José Maria Castillo se trata de “integrismo litúrgico”. Escribe el conocido teólogo: “Parecería que el culto sagrado es más determinante que el Evangelio y que la estricta observancia de ritos pasados sea más importante que una correcta relación con Dios y con el prójimo. Ya en el Antiguo Testamento era frecuente el enfrentamiento entre los profetas y los sacerdotes del templo y en el Nuevo entre Jesús y los “observantes” (sacerdotes, levitas, fariseos, maestros de la ley). Jesús no instituyó ningún rito. Para Jesús, el que tranquiliza su conciencia con el culto pero no es honrado, no practica la justicia, la solidaridad y el amor, es un farsante”.

FRANCISCO: “NO ME DETENGO EN EL CAMINO”

Durante su último viaje a Chile y Perú, el Papa hablando confidencialmente con sus hermanos jesuitas dijo: “Los casos de pedofilia de personas consagradas son la desolación más grande que la Iglesia está sufriendo hoy y yo cada viernes me reúno con víctimas de abusos sexuales para acompañarlos, porque esta es una gran humillación para la Iglesia y muestra cierto nivel de hipocresía. El porcentaje de los sacerdotes pedófilos es del 1,6% pero es un hecho terrible, aunque se tratara tan solo de un único abuso”. Con respecto de la Iglesia en general: “Cuando hablo de la Iglesia como “hospital de campaña” quiero recordar que también la Iglesia a veces está herida por una catequesis rígida, moralista, del puede o no se puede, por falta de testimonio. Cuando hablo de los pobres, no es una fórmula del partido comunista; los pobres son el centro del evangelio. Es en esta dirección que siento que el Espíritu nos está llevando. El hecho de las resistencias es un buen signo; es el signo de que se va por buen camino, de que ese es el camino”.

En Perú: ofrecer una sonrisa

En la conversación el Papa reveló que conoce aquellos blogs que “me acusan de hereje”, pero “desde mi nombramiento papal sentí y sigo sintiendo una gran paz, como un don de Dios que agradezco. Hay resistencias, pero a veces puede haber algo de verdad y por eso me aconsejo. A veces son reacciones que nacen de un malentendido, del hecho de que algunas cosas hay que repetirlas, explicarlas mejor. Es normal que haya resistencias cuando alguien quiere hacer cambios. El famoso “siempre se hizo así” reina en todas partes. Esta es una tentación grande que todos sentimos y que hemos notado en el postconcilio, la que todavía está presente y que lleva a relativizar el Concilio, a aguarlo. También hay campañas de resistencia. Por cuidar mi salud mental, no leo lo sitios de internet de la llamada resistencia doctrinal. Sé quiénes son, conozco los grupos, pero no los leo; si hay algo serio, me avisan. Es una pena, pero hay que seguir adelante”. Hablando con los curas de Roma el Papa también añadió: “No sé usar las redes, ni uso el internet o el celular. Lo más importante a mi edad es lo que todos podemos hacer y que hoy necesita la gente: es ofrecer una sonrisa, una mirada amable”. El Papa además piensa como los historiadores: “ Dicen que para que un Concilio arraigue, hace falta un siglo; estamos a mitad camino. Hay gente que no leyó el Concilio y si lo leyó, no lo entendió. Hay personas que creen ser poseedoras de la verdadera doctrina y te acusan de hereje. Cuando en estas personas no encuentro bondad espiritual, yo simplemente rezo por ellos. Siento pena, pero no me detengo en el camino”. El contenido de estas conversaciones fue publicado íntegramente por la revista de los jesuitas, la “Civiltá Cattolica”.

FIGURAS EMBLEMÁTICAS DE UNA IGLESIA EN SALIDA

El Papa Francisco viajará el 20 de abril a Molfetta en el sur de Italia, en el 25 aniversario de la muerte de un obispo extraordinario como fue don Tonino Bello, cuya causa de beatificación ya ha empezado. Don Tonino es conocido como el profeta de la “Iglesia con el delantal puesto”, de la Iglesia servidora que abría las puertas del palacio episcopal a los desocupados y a la gente de la calle. El primero de mayo Francisco viajará a Nomadelfia (Grosseto) para estar en la comunidad de familias fundada por don Zeno Saltini después de la segunda guerra mundial para todos los huérfanos y chicos abandonados; “Nomadelfia” significa en griego: “la fraternidad es ley”. También irá a Loppiano (Florencia) para visitar la ciudadela de la paz de los Focolares fundada por Chiara Lubich. Son todas figuras y experiencias proféticas que en su tiempo, igual que en el caso de los presbíteros Mazzolari y Milani, resultaron incomprendidas, incómodas, perseguidas. Para el 23 de febrero, el Papa convocó a católicos y no católicos a una Jornada de Ayuno y Oración, a la que se adhirió la Iglesia Anglicana, para la paz en Sudán del Sur y en el Congo.

Madeleine Delbrel

La Iglesia se dispone a beatificar también a Madeleine Delbrel “una de las más grandes místicas del siglo XX” según el cardenal Martini y a la vez misionera de la calle. Fue enfermera y asistente social en las barriadas periféricas de París copadas por el comunismo en el posguerra. Se convirtió cuando su padre, un trabajador ferroviario, se volvió ciego y su novio entró en seminario. “Tomé la decisión de orar, por si Dios existiera. Recé por horas y todo terminó con un deslumbramiento”, escribe. A los 20 años pensó entrar en el Carmelo, pero por la situación de su familia decidió que el mundo fuera su monasterio. Leía a Teresa de Avila, Juan de la Cruz, Charles de Foucauld.. Admiraba a san Vicente de Paul y en su nombre con unas amigas formó una pequeña comunidad secular, todas consagradas a Dios por los votos, en Ivry-sur-Seine. “Nosotros , gente de la calle”, fue su primer libro. La actividad social y misionera de Delbrel era en favor de todos, sin esquemas ideológicos. Apoyó a los curas obreros. Llegó a ver el comienzo del Concilio; fue miembro de la comisión preparatoria sobre misiones. Toda su vida fue un trabajo de frontera en el mundo obrero.