(Misterios de la Biblia) ¿Qué queremos decir cuando decimos que Jesús resucitó?

Es el misterio central de nuestra fe.  Como dice el propio San Pablo: “Si Cristo no resucitó y nuestra esperanza es sólo para esta vida, somos los más infelices de los hombres” (1Cor 15,19).

Y sin embargo es tal vez, la verdad más desconocida para los cristianos.

Siendo aún un seminarista, me puse a hacer un experimento práctico. A la salida de la misa me puse a preguntarle a la gente que salía del Templo, qué queremos decir cuando decimos que Jesús resucitó.

Las respuestas fueron variadas: “pues se reencarnó”, “Que volvió a la vida en otro cuerpo y por eso no lo reconocieron” y la más extendida fue “que su cuerpo quedó en la tierra y su espíritu fue al Cielo”.  

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ENIGMAS DE LA BIBLIA

El rey de un país pequeño, que por su fe detuvo a un poderoso Imperio

 

 

El rey Ezequías ora al Señor.

Esta historia comienza con un rey tonto que no confiaba en Dios.

Se llamaba Acaz. Había cometido muchas imprudencias y había permitido que la adoración a los falsos dioses de los pueblos vecinos contaminara a el pueblo del reino de Judá.

Cuando Acaz comenzó a reinar Israel -que en la época de David y Salomón (s. IX a.C.) estaba unificado en un solo reino con capital en Jerusalén- hacía ya años que estaba dividido.

Cuando Salomón murió su hijo Roboam no estuvo a la altura de su padre.

Quiso conducir el Reino imponiendo a la fuerza su voluntad, pero diez tribus de Israel le dijeron que no le iban a hacer caso y se separaron de su Reino, formando el Reino de Israel del Norte.

Fue tràgico porque el pueblo de Israel era un pueblo hasta el momento unido. Así que se formaron dos reinos.

El del norte con capital en Samaría, y el del Sur con capital en Jerusalén, que estaba gobernado por los descendientes de David, padre de Salomón (1Re Cap. 12).

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ENIGMAS DE LA BIBLIA

¿CÓMO SABEMOS LOS CRISTIANOS, QUE LA BIBLIA ES LA PALABRA DE DIOS?

 

En primer lugar, no somos los únicos que decimos que un determinado libro no es sólo creación humana, sino que es inspirado por Dios.

Por ejemplo la religión más antigua del mundo, el hinduismo, tiene los libros Vedas y el Bhagavad-Gitá, como sus libros sagrados. Los musulmanes, el Corán.

¿Desde dónde entonces decimos que nuestros escritos sagrados son Palabra de Dios?

En primer lugar, la nuestra es una afirmación de fe, pero…

¿De dónde surge esta creencia?

Los cristianos creemos que la Biblia es la Palabra de Dios. Nuestra fe nos lo dice y la experiencia del Pueblo de Dios -tanto del antiguo (Israel) como del nuevo (la Iglesia)- nos lo dice.

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(Biblia): Los Pastores de Belén: primeros evangelizadores

“En aquel tiempo, salió un decreto del emperador Augusto, ordenando hacer un censo del mundo entero. Éste fue el primer censo que se hizo siendo Quirino gobernador de Siria. Y todos iban a inscribirse, cada cual a su ciudad. También José, que era de la casa y familia de David, subió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, que se llama Belén, en Judea, para inscribirse con su esposa María, que estaba encinta. Y mientras estaban allí le llegó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio  para ellos en la posada.

En aquella región había unos pastores que pasaban la noche al aire libre, velando por turno su rebaño. Y un ángel del Señor se les presentó; la gloria del Señor los envolvió de claridad, y se llenaron de gran temor. El ángel les dijo: “No teman, Les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor. Y aquí tienen la señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.” De pronto, en torno al ángel, apareció una legión del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: “Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.”   Lucas 2,1-14

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(Biblia) Apolo:  Un predicador carismático y humilde

¿Quién era este hombre?

A pesar del nombre griego y la lógica alusión al dios griego del sol y de las artes, era un judío y probablemente dado el nombre, era de la diáspora… ¿de Alejandría, tal vez?

Sabemos sí, que predicó entre los años 50 al 53 en la época del emperador Claudio, y que sus caminos se cruzaron con los de San Pablo, o al menos con sus colaboradores.

San Pablo lo menciona como uno de los predicadores que nuclearon y ayudaron a formar la joven y entusiasta (aunque algo indisciplinada) comunidad de Corinto.

En efecto, algunos de los miembros de la Iglesia se reconocían como discípulos de Apolo, y estaban enfrentados con los otros miembros de la comunidad que se sentían partidarios de los otros predicadores que habían trabajado entre ellos.

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(Biblia) ¿Qué hacía Jesús entre los doctores en el Templo?

“Sus padres iban todos los años a Jerusalén con motivo de la fiesta de la Pascua. Cuando Jesús tuvo 12 años fue con ellos a Jerusalén. Cuando volvían, pasados ya los días de la Fiesta, el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin saberlo sus padres. Ellos, creyendo que estaba en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaron entre los parientes y conocidos, pero al no encontrarlo volvieron a Jerusalén en su busca. 
Y sucedió que al cabo de tres días, le encontraron en el Templo, sentado en medio de los doctores de la Ley, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que le oían estaban admirados de su inteligencia y sus respuestas. Cuando le vieron quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: ‘Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo te buscábamos angustiados’. Pero él respondió: ‘¿Por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debía estar en la Casa de mi Padre?’
Pero ellos no comprendieron la respuesta que él les había dado.
Bajó con ellos y volvió a Nazaret, vivió sujeto a ellos, obedeciéndoles en todo.
Su madre guardaba cuidadosamente todas estas cosas en su corazón.
Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y gracia ante Dios y los hombres.”

Lucas 2, 41-52.

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Biblia: las tentaciones de Jesús, y las nuestras

Tanto Mateo como Lucas, nos traen una historia muy interesante acerca de las tentaciones de Jesús. (Mt. 4, 1-11  / Lc. 4,1-13) Jesús aunque era y es el Hijo de Dios, no escapó a la condición humana, y a una de sus consecuencias: su fragilidad.

Es normal que a lo largo de nuestra vida nos veamos tentados a apartarnos del camino de la fe, y el seguimiento del Señor, y su voluntad.

Lo mismo le pasó a Jesús. Los evangelistas sitúan esto al comienzo de la vida pública, pero si leemos con atención los evangelios veremos que son las tentaciones que acompañarán al Maestro toda su vida. Sino no comprenderíamos porque llega a llamar Satanás a uno de sus mejores amigos. (Mt.16,22-23) Es que el enemigo usaba al pobre Pedro para volver a tentarle.

¿Cuáles son estas tentaciones? Tentaciones a las que Satanás hace aparecer como inocentes, o guiadas por un noble propósito. Propósito torcido y mentiroso, que se intenta vender como bueno. No olvidemos que el demonio es el padre de la mentira, ¡Si hasta llega a citar la Escritura para justificar sus propuestas!

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(Biblia) Bernabé, apóstol y amigo fiel

San Bernabé

Cuando miramos la historia de un gran hombre, debemos tener en cuenta que no es un mágico accidente de su época, sino que ese hombre notable ha tenido gente amiga que lo ha ayudado a realizar todo su potencial. En el caso de Saulo de Tarso, al que nosotros conocemos como el apóstol San Pablo, hubo alguien clave, y que fue antes que nada un gran amigo, que lo acompañó desde el principio, y sin él San Pablo no hubiera sido el gran líder espiritual que fue. Se trata de Bernabé, que en el Nuevo Testamento es el único que es llamado junto con los 12 y con el mismo Pablo, apóstol de Jesús. La referencia la encontramos en la Primera Carta a los Corintios 9,1-6. En ella Pablo dice:


“¿No soy yo acaso libre? ¿No soy yo un apóstol? ¿No he visto a Jesús Nuestro Señor, y no son ustedes mi obra en el Señor? Aunque otros no me reconozcan como apóstol, para ustedes lo soy, y ustedes son en el Señor, la prueba de que yo hago obra de apóstol. Escuchen pues lo que responde a los que me critican. ¿No tenemos acaso derecho a que nos den de comer y de beber? ¿No tenemos derecho a que nos acompañe en nuestros viajes alguna hermana, como hacen los demás apóstoles, y los hermanos del Señor y el mismo Cefas (Pedro) ¿Solamente a Bernabé y a mi nos negarán el derecho a no trabajar?” .

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(Biblia): El profeta desobediente (libro de Jonás)

Hay un pequeño libro ubicado en la colección de los libros proféticos que desentona respecto a los demás.

En primer lugar porque quien habla no es el profeta que le da título, sino un narrador que cuenta la historia del profeta.

En segundo lugar porque a diferencia de Jeremías e Isaías, este Jonás no es un obediente “hombre de Dios” que aunque le cueste, se enfrenta a quien sea para trasmitir el mensaje del Señor.

Por el contrario, Jonás es llamado por Dios para anunciar a los asirios, (el prototipo del Imperio esclavizador y cruel de la antigüedad) acerca del castigo que Dios les tenía reservado, destruyendo su ciudad capital Nínive.

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(Biblia) Simón el embaucador

Hay un raro y misterioso personaje marginal en el libro de los Hechos de los apóstoles.

Aparece poco pero es muy interesante lo que se habla de él. Quizás para algunos su presencia era bastante irrelevante, pero a la luz del complicado siglo XXI en que vivimos resulta profundamente iluminador.

Pero dejemos que la Palabra nos hable.

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