FRANCISCO: PACTO con los JÓVENES

papa francisco firma el pacto, a su lado una joven observa atentamente
“¡Cuento con ustedes! ¡No tengan miedo de molestarnos! Sean un ejemplo para nosotros”.

El pasado 24 de setiembre, reunido con jóvenes de más de 100 países, el Papa firmó un acuerdo que expone ideas para una nueva economía inspirada en San Francisco de Asís, conocido por su dedicación a los pobres, el medio ambiente y la paz. Más de 1000 jóvenes activistas, economistas y empresarios menores de 35 años se reunieron en Asís, ciudad natal de San Francisco, para celebrar un encuentro en el que han compartido ideas, iniciativas y testimonios. La aspiración es perfilar una visión de la economía que se diferencie del modelo actualmente establecido que, según los participantes, margina a los más vulnerables.

Se escucharon las voces del mundo

Asís, capital de la “nueva economía” recibió del 22 al 24 de septiembre la participación de cientos de jóvenes economistas, emprendedores y agentes del cambio social, que provienen de 120 nacionalidades y desean responder al llamado del Papa de promover un proceso de cambio global para todas las personas de buena voluntad, sin distinción de credo y de nacionalidad. En el último día del encuentro los jóvenes pudieron compartir con el Papa, quien escuchó sus testimonios y sobre la experiencia del trabajo realizado en estos días. Al final, firmaron juntos un pacto con el que se comprometen a continuar trabajando juntos por construir una nueva economía.

La actividad central durante los dos primeras jornadas consistió en que los jóvenes estuvieran dispersos en la ciudad trabajando en “aldeas” temáticas durante la primera mitad del día. Fueron 12 laboratorios de discusión, reflexión e intercambio sobre temas económicos y desafíos contemporáneos, como la agricultura y la justicia, la importancia de la mujer en la economía, los negocios y la paz, entre otros. Luego se reunían todos en el Teatro Lyrick.

Para la actividad de cierre todos los participantes y Francisco se dirigieron al escenario del Teatro Lyrick, donde los tres días los jóvenes tuvieron conferencias, talleres, sesiones de encuentro y espectáculos. El encuentro inició con un momento artístico-teatral, en el que se escucharon las voces del mundo, que manifestaron los principales miedos de la actualidad, como la guerra. Luego, con música de fondo, Giulia Gioeli, joven doctoranda en Ciencias de la Economía Civil y miembro del staff del evento, dijo que la “Economía de Francisco debe ser profecía: cada uno de nosotros se sintió llamado por una voz, y aquí estamos hoy, fieles a la voz que nos ha llamado”.

En un tiempo de cambios, como este, para Giulia no siempre tenemos las respuestas para dar, pero podemos siempre escuchar las preguntas de los jóvenes que piden otro mundo, otra economía: la Economía de Francisco. Se pueden escuchar las inquietudes “de nuestros amigos, de las víctimas, de los niños, de la tierra, de los últimos: personas y realidades simbolizadas por los transeúntes con la linterna”. Una linterna que es “una luz pequeña, pero suficiente para dar el siguiente paso”.

Los jóvenes recordaron que, en su carta de 2019, Francisco les escribía: “Los espero en Asís”. Destacaron que mantuvo su promesa como solo los verdaderos amigos saben hacerlo. “Tú, para nosotros, papa Francisco, eres Padre, pero también eres nuestro amigo, en el significado que esta palabra tiene en el Evangelio”, subrayó. Los jóvenes deseaban que el tiempo se ralentizara, aseguraron, para poder contar al Pontífice los sueños, el ánimo, las expectativas, el trabajo, los proyectos, las ideas de todos ellos. El Papa escuchó con interés los testimonios de ocho chicos y chicas, que compartieron sus experiencias.

La primera fue la italiana Serena Lonta, estudiante del Doctorado en Economía, quien, en su camino hacia los estudios, vivió dos momentos clave, casi disruptivos: la publicación de la encíclica Laudato si y la carta de mayo de 2019, en la que los llamó a repensar la economía con el objetivo último de poner en pie la casa común que se está destruyendo. “Esas palabras me sacudieron como una rama en el viento tenaz de una buena tormenta. Dieron sentido a mis decisiones, unificaron mi profesión y mi elección ética”, reflexionó. Las sintió como una vocación, una llamada inesperada a la que respondió con entusiasmo, y hoy es consciente de que pertenece a un proceso amplio que puede compartir con otros profesionales.

Facundo Pascutto se graduó como periodista y comunicador social y trabaja como profesor en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora. También representa el proyecto “Cien Asís”. Buscando multiplicar y poner en práctica la palabra del Papa en todo Argentina, realizaron pequeños “Asís” en sociedades de fomento, clubes barriales, sindicatos, universidades, cooperativas, comedores comunitarios, unidades penitenciarias y pequeñas y medianas empresas. Tiene dos aristas: por un lado, brindar herramientas académicas, formación profesional, asesoramiento jurídico y contable a estas instituciones y, por otro, celebran “un Asís en cada una de ellas”. En cada encuentro buscan que haya representantes de todos los sectores, incluida la Iglesia, pues pretenden fomentar el diálogo entre los diferentes actores.

“Me siento escuchada y comprendida”

Lilly Ralyn Satidtanasarn, activista medioambiental en Tailandia, se reunió con múltiples ministerios gubernamentales, empresas y más personas en el poder de las que puede contar en los últimos 5 años de su activismo, pero ante todo es miembro de la juventud que lucha por su futuro. Comenzó a los ocho años. Vio los efectos del cambio climático y de la contaminación por plásticos, esparcidos por la arena y flotando en el océano que tanto ama. “Ningún niño debería estar expuesto a las duras realidades del mundo y que se le diga que es demasiado pequeño para cambiar las cosas. Sabía que esto no era correcto y que algo tenía que cambiar, pero aprendí que el cambio debe ser primero interno” afirmó.

Empezó a transmitir este mensaje en sus comunidades locales, comenzando con algo pequeño, pero se dio cuenta de que el cambio no podía hacerse individualmente y pidió ayuda. Llamó al gobierno local y les contó el daño de los plásticos de un solo uso y su intención de dejar de usarlos. Escribía cartas expresando su preocupación, pero le respondieron que era demasiado joven para preocuparse por los problemas del mundo, que debía centrarse en sus estudios y ser una “niña normal”. Pero para ella ser un “niño normal” significaba tener moral y luchar por ella. Finalmente, después de un camino difícil, en el 2020, se prohibieron en todo el país las bolsas de plástico de un solo uso en 70 grandes comercios de Tailandia.

Mateusz Ciasnocha, agricultor del norte de Polonia, habló sobre la historia de Farms of Francesco, una experiencia que surgió de la Economía de Francisco. “Estamos en una misión de conexión de dos mundos y dos palabras: la agricultura y la justicia que inicialmente reunió a nuestro equipo a la Economía de Francesco a raíz de su invitación de 2019. Si hay dos palabras que describen mejor la Granja de Francesco, esas son ver y actuar. Cuando pienso en la Granja de Francisco, veo rostros de personas y procesos”.

 

Discurso final

Al final del bloque de testimonios, Francisco pronunció un amplio discurso: “Hoy, una nueva economía inspirada en Francisco de Asís puede y debe convertirse en una economía respetuosa con la tierra y una economía de paz”, dijo el Papa. “Se trata de transformar una economía que mata en una economía de la vida, en todos sus aspectos”. También subrayó la “insostenibilidad espiritual de nuestro capitalismo”, que, explicó, ha eliminado el sentido o “capital espiritual” y lo ha sustituido por la búsqueda de bienes materiales. Muchos jóvenes sufren la falta de sentido en sus vidas, comentó, y “a menudo encuentran sus almas agotadas de los recursos espirituales necesarios para procesar el sufrimiento, la frustración, la decepción y el dolor”. La reconstrucción de este “patrimonio espiritual” debe empezar por centrarse en los más débiles de la sociedad, “desde la concepción en el vientre materno hasta el enfermo con discapacidad, pasando por el anciano con dificultades”, dijo Francisco.

“Es necesario un cambio rápido y decisivo”, concluyó el Papa. “¡Cuento con ustedes! ¡No tengan miedo de molestarnos! Sean un ejemplo para nosotros”.

 

A continuación, el pontífice y representantes de los jóvenes firmaron y leyeron el “Pacto de la Economía de Francisco”. Así sellaron su compromiso para gastar su vida de modo que la economía de hoy y mañana se convierta en una economía evangélica. ¿En qué consiste?

Los 12 puntos de ‘Economía de Francisco’

  1. “Una economía de paz y no de guerra”.

  2. “Una economía que contrarreste la proliferación de armas, especialmente las más destructivas”.

  3. “Una economía que cuide la creación y no la robe”.

  4. “Una economía al servicio de la persona, de la familia y de la vida, respetuosa de toda mujer, hombre, niño, los ancianos y especialmente los más frágiles y vulnerables”.

  5. “Una economía donde el cuidado reemplace el descarte y la indiferencia”.

  6. “Una economía que no deje a nadie atrás, para construir una sociedad en la que las piedras desechadas por la mentalidad dominante se convierten en piedras angulares”.

  7. “Una economía que reconozca y proteja el trabajo digno y seguro para todos, especialmente para las mujeres”.

  8. “Una economía donde las finanzas sean amigas y aliadas de la economía real y del trabajo y no contra ellas”.

  9. “Una economía que sepa potenciar y preservar las culturas y tradiciones de los pueblos, todas las especies los recursos vivos y naturales de la Tierra”.

  10. “Una economía que combata la pobreza en todas sus formas, reduzca las desigualdades y sepa decir, con Jesús y con Francisco, ‘bienaventurados los pobres’”.

  11. “Una economía guiada por la ética de la persona y abierta a la trascendencia”.

  12. “Una economía que genere riqueza para todos, que genere alegría y no solo bienestar porque la felicidad no compartida es poca”.

 

Luego de desarrollar la definición de esta nueva economía, los jóvenes establecen en el texto que “no es una utopía, porque ya la estamos construyendo. Y algunos de nosotros, en mañanas especialmente brillantes, ya hemos vislumbrado el comienzo de la tierra prometida”. El documento fue creado en procesos colaborativos entre los jóvenes de cada “aldea” (grupo temático), como aseguró María Virginia Solís, de Argentina, y referente del proyecto Economy of Francesco. En el caso del grupo sobre agricultura y justicia, creen en la construcción de puentes con los demás actores para crear un sistema alimentario más justo. Han vivido este proceso como una llamada personal, este evento significa un abrazo fraterno. Un abrazo fraterno para encontrarse y volver a casa con el entusiasmo renovado para transformar los sueños en acción.

Con informaciones de vaticannews

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.