Las apariciones de la Virgen María 

¿Qué significan, y qué nos hacen pensar?

(Parte uno)

5 representaciones de la virgen Maria
La fe de María y su amor a Dios y a su Pueblo, fue esencial para lograr que Dios irrumpiera en la historia humana.

Muchos cristianos -principalmente católicos y ortodoxos- apreciamos y veneramos a la Virgen María, la Madre de Jesús.
Nos animamos a llamarla Madre Nuestra, y tenemos todo el derecho del mundo a llamarla así: recordamos que Jesús mismo nos la encomendó, y nos la entregó.
“Cerca de la Cruz de Jesús, estaba su madre, con María, la hermana de su madre, esposa de Cleofás, y María de Magdala, y junto a ella, el discípulo que él más quería. Jesús le dijo entonces a su Madre: “Mujer, ahí tienes a tu Hijo” Luego le dijo al discípulo: “Hijo, ahí tienes a tu madre” Desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.” Juan 19, 25-27.

Algunos hermanos cristianos, siguiendo otros criterios, la dejan de lado. Dicen que el único mérito de la Virgen María fue engrendar en la carne a Jesús.

Parecen olvidar que la fe de María y su amor a Dios y a su Pueblo, fue esencial para lograr que Dios irrumpiera en la historia humana, posibilitando nuestra salvación. María no fue un agente pasivo, sino una persona de fe, y de compromiso muy valiente, y Dios necesitó su consentimiento para poder entrar en nuestra historia. (Luc 1,38).

 

Veneración y no adoración

Los católicos no adoramos a María, la veneramos, que no es lo mismo.

Pongamos un ejemplo de esto. El pueblo uruguayo venera la memoria del prócer José Gervasio Artigas, y esto no significa que creamos que es un dios. Sólo es un ser humano que nos ha mostrado en forma muy heroica, lo que significa ser oriental.

Por eso, cada aniversario de su nacimiento (19 de junio) festejamos, y en las escuelas se hacen actos especiales, recordando su memoria y las enseñanzas que su vida nos ha dejado.

Todo pueblo tiene sus héroes y algunos son más importantes que otros.

Este es el caso de María.

Pero además hay en ella algunas características que la hacen superior a los demás santos.

Primero, que María fue liberada de la influencia nefasta del pecado original, y de la tendencia al mal que implica éste, que ha afectado a lo largo de la historia, la libertad humana.

“ Declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María, fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción, por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios, y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles. (Pío IX, Bula ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854).

Es necesario que notemos que Pío IX nos dice que él no descubrió la pólvora, y no está inventando una doctrina nueva, sino que por el contrario, esta doctrina que él ahora proclama y reconoce como válida y revelada por Dios, estaba ya presente en la fe del Pueblo de Dios. Aunque no está esta verdad, explícitamente dicha en los Evangelios y en el Nuevo Testamento, es parte de la Tradición, y de la fe histórica de la Iglesia.

También la Iglesia declara a través del Papa Pío XII que la Virgen María compartió en forma especial la Gloria de Jesús Resucitado.

Así el 1º de noviembre de 1950, Pío XII proclamó: “Nosotros proclamamos que la Inmaculada Madre de Dios, la siempre Virgen Maria, cumplido el curso de su vida terrestre, fue asunta en cuerpo y alma a la Gloria Celestial.” (Tomado de la Constitución Munificentissimus Deus).

El Papa afirma que la Virgen María comparte en forma anticipada la Resurrección de su Hijo Jesús.

No dice si murió antes, o si fue transformada sin pasar por la muerte corporal. Se deja este asunto a la interpretación y estudio de los exégetas y teólogos.

Según los ortodoxos orientales, la Virgen pasó antes por la muerte, pero luego fue resucitada, compartiendo la Gloria de su Hijo.

En Jerusalén es muy visitada la Basílica de “la Dormición de la Virgen” construida por los bizantinos en el siglo V.

De hecho la fiesta de la “dormición de María” data de comienzos del siglo II.

Por eso no debería extrañarnos la veneración y la devoción que María despierta en la gran mayoría de los cristianos.

Todo lo que sabemos sobre María, sobre su fe, y su lugar en la Historia de la Salvación, lo encontramos en los Santos Evangelios.

Pero…. hay algo que ha sido casi una constante en la vida de la Iglesia y en la fe de los cristianos: sus apariciones.

 

Las apariciones de la Virgen María

Consisten en encuentros de personas concretas con María, a la que ven y escuchan, y que les transmite un mensaje, que responde siempre a la realidad que se está viviendo en el país en donde tiene lugar este encuentro. Generalmente las personas que son objeto de este encuentro son personas sencillas y humildes. Personas de fe muy sencilla, pero que suelen ser normales, sin alteraciones psicológicas, y con los pies en la tierra.

Por otra parte, estos “Videntes” suelen estar integrados a la comunidad cristiana, y respetan a sus pastores.

Muchas veces se sienten atemorizados por la experiencia vivida, y no muestran vanidad ni deseo de reconocimiento.

Cuando estas características no se dan, es muy probable que tal experiencia no sea real y no sea más que un delirio.

Así ha pasado en algunas ocasiones. Por eso la Iglesia se toma su tiempo, para estudiar cada caso.

Estas apariciones han sido y son realmente numerosas y muchas veces nos cuestionan a todos.

Como uruguayo, debo reconocer que tiendo a ser bastante racionalista, y que no me creo de buenas a primeras todo lo que se dice sobre las apariciones.

Es que estas tocan una parte de la fe, que es la relación afectiva con Dios y con María que los cristianos tenemos y expresamos en estos fenómenos religiosos.

Las apariciones han sido muy cuestionadas y discutidas, pero es innegable verificar que la Iglesia no las ha rechazado, pero se ha mostrado muy cautelosa frente a ellas.

Y también que la Iglesia ha rechazado algunas de estas presuntas manifestaciones, viendo que no tenían credibilidad, e incluso algunas veces, contradecían las enseñanzas de la Palabra de Dios.

Por eso, antes de aprobarlas como manifestaciones válidas para nuestra fe, estas pasan por una profunda investigación y análisis. ¿Por qué ? Porque la fe es algo serio, y lo que nosotros creemos también, y muchas veces sucede que la credulidad excesiva y la superstición milagrera, pueden dañar la fe de la gente más sencilla.

Esto no quiere decir que no debamos tener respeto por las personas, que bien intencionadas están realmente convencidas de haber visto a María y que lo que han escuchado enriquece su fe.

La investigación se hace siempre con mucho respeto y serenidad, y se evita en la medida de lo posible caer en el sensacionalismo barato.

 

Criterios que la Iglesia maneja respecto a las apariciones

El primero que emprende la investigación sobre las apariciones es el mismo obispo del lugar donde se producen.

Si el obispo entiende que tanto el vidente como la aparición no están en contra del mensaje del Evangelio, y que son una sana manifestación de la fe, entonces informa a la Santa Sede acerca de este acontecimiento. También se tendrá en cuenta si se produce una manifestación sincera de la fe, y el lugar de las apariciones es un lugar de reunión de los fieles, en donde se fomenta la devoción y la oración del pueblo.

Se iniciará entonces la investigación a cargo del Vaticano, y de sus expertos.

Pero es necesario dejar en claro los criterios con los que la Iglesia se maneja en estos casos:

  • El mensaje o las comunicaciones de María, son revelaciones privadas. Sólo se las considera válidas en cuanto no contradigan la fe de la Iglesia y la Revelación de Dios, que se da en la Biblia, y en la Tradición de la Iglesia.
  • La Revelación de Dios ha concluido oficialmente para toda la Iglesia, y no hay lugar para mensajes nuevos. Se considera que, después de los últimos escritos bíblicos de San Juan Evangelista, el contenido del mensaje divino ha concluido. No hay necesidad de revelaciones nuevas. Se ha dicho ya todo lo que necesitamos para nuestra salvación.
  • Pueden existir sin embargo revelaciones privadas, pero estas sólo son válidas, en la medida en que no contradigan la revelación bíblica y la fe de la Iglesia, expresada en su Credo.
  • Deben ser comprobadas en su veracidad, y esto requiere un estudio profundo, que no es cosa de un día. Uno de los signos más importantes es la salud física y sicológica del vidente, y su acatamiento a las normas de la Iglesia. Un vidente, sabelotodo, engreído y que se cree más sabio que sus hermanos, no es una buena señal de veracidad.
  • Una vez que se compruebe que la aparición es válida y se reconozca el mensaje de la misma, constatándose que sus efectos benefician y enriquecen la fe del pueblo de Dios, habrá un pronunciamiento oficial de la Iglesia, a favor de la misma.
  • Sin embargo la creencia en estas apariciones, aún si son aprobadas por la Iglesia no es obligación para ningún cristiano. Entonces cada cristiano, aunque no crea en la misma, debe respetar a quienes creen.

Respecto a los falsos videntes, he aquí unos criterios que el sacerdote español Andres García Torres S.J, anota en el sitio “Catholic.Net” que pueden aclarar mucho estos asuntos.

 

Falsos videntes

Frente a los verdaderos videntes como los pastorcitos de Fátima, Bernardita, Catalina, etc. tenemos una gran cantidad y gama de falsos videntes «bufones de Satanás», «altavoces de ellos mismos o del Diablo». Podemos decir de ellos que son «anti-profetas». Siempre con riesgos de transformarse en «marionetas» del Diablo «predicador y rezador». Manipulados y manipuladores al propagar la falsa piedad mariana, supersticiosa, temerosa y tumorosa. Borrosas fronteras con el «Satanismo» místico.

Indicio de todo esto que estamos afirmando son la cantidad de apariciones que surgen hoy por doquier. Como ya decíamos al principio, uno de los fenómenos de nuestros días es la falta de fe en el Dios y en la Iglesia verdaderos, así como en la Virgen verdadera (tal y como nos la presenta el Espíritu Santo por la Iglesia, su Esposa), y esto ocasiona que surjan todos estos lugares.

Indicio de falsa aparición es la soberbia de sus mensajeros o videntes, que atacan a la Iglesia, censuran al Papa, a los obispos o a los sacerdotes con el pretexto de que ellos son santos y no los otros.

Indicio de mentira son los montajes o las grandes ganancias, los enriquecimientos de muchos de los videntes u organizaciones que «despluman» a sus seguidores y los dejan incluso en la calle, no olvidemos que el entusiasmo no controlado en mentes «débiles» ocasiona el que los pícaros se aprovechen bien y saquen buena tajada.

Indicio de falsedad son estos videntes que se contradicen, que no están seguros, que afirman cosas o contra el Magisterio de la Iglesia o contra la práctica multisecular de siempre en la Iglesia (por ejemplo llevando a familias enteras a dejar su hogar e irse todos a vivir en comunidad, donde el núcleo familiar queda anulado y como nos dice la Iglesia: «La familia es la Iglesia doméstica»

Indicio de montaje es el «milagrerismo», la «superstición», «la histeria», tan contrarias al Evangelio y que estas nuevas apariciones fomentan constantemente, «milagros» que unos ven y otros no, o unos más claro que otros. En Fátima, por el contrario, el milagro del sol fue claro y tajante y todos lo vieron. Si Dios hace algo sobrenatural lo hace para que todos lo vean claro. El fin del Milagro es demostrar el poder Divino.

Podría decir muchas más cosas, pero prefiero que con todo lo dicho juzguen ustedes mismos. Que mediten profundamente y pidan luz y gracia al Espíritu Santo para que nos ayude a entender y a comprender todas estas cosas en las que nos jugamos mucho. Que todo contribuya para que llegue el tan deseado y esperado Triunfo del Inmaculado Corazón de María, prometido y anunciado en Fátima, que llegará sólo cuando Dios quiera, cuando Dios lo designe en su Infinita Providencia y Misericordia. A nosotros sólo nos queda vivir el presente, aprovechar el momento actual que Dios nos ha dado, para santificarnos, santificar a los demás y trabajar por la Gloria de Dios. 

 

Veremos ahora cuáles son las apariciones de María que la Iglesia ha aprobado como válidas.

 

Apariciones de María a lo largo de la historia (Primera parte)

Primera categoría. Apariciones históricas antiguas

Estas apariciones no fueron técnicamente aprobadas por la Iglesia, ni por la Comisión Pontificia para la Doctrina de la fe.

Esta comisión que antiguamente se llamaba Santo Oficio, no fue fundada sino en el año 1542. Por lo tanto estas apariciones muy antiguas y anteriores a esta fecha, ya gozaban de la aprobación tácita del Pueblo de Dios, puesto que cada una de ellas originó una fiesta que fue reconocida por los Pastores de la época en que se empezaron a celebrar.

 

Estas son:

 

Nuestra Señora del Pilar (Año 40)

La Virgen del Pilar es la más antigua de las apariciones de María y su mensajero fue nada menos que el apóstol Santiago el mayor, hijo de Zebedeo y hermano de Juan el Evangelista, uno de los principales y más importantes apóstoles de Jesús.

Su principal centro de veneración es la Catedral de la ciudad de Zaragoza en España.

Según se sabe Santiago evangelizó en España, y luego volvería a Jerusalén donde sufrió el martirio (He 12,1-2)

Fue estando en España, que vio a la Virgen María.

La tradición se remonta al año 40, el 2 de enero la Virgen María se le apareció a Santiago el apóstol en la localidad de Caesaraugusta, situada en la provincia actual de Zaragoza, de la actual España.

Lo interesante de esto es que la Virgen María aún vivía, pues esto fue antes de su Asunción a los Cielos. Como testimonio de su visita quedó una columna de Jaspe, el famoso “Pilar”.

Se cuenta que Santiago y sus siete primeros discípulos convertidos de la ciudad, edificaron allí una pequeña capilla de adobe, a orillas del río Ebro. Este dato se encuentra en un manuscrito de 1297 que recoge una prédica de San Gregorio Magno, y que cuenta esta historia. Este manuscrito se guarda hoy en el archivo del Pilar, un museo contiguo a la misma Catedral de Zaragoza, que se edificaría posteriormente en el lugar de la aparición.

La devoción a María del Pilar se incrementa en el siglo XIII, y continúa hasta nuestros días. Nuestra Señora del Pilar es la patrona de España.

Hay una imagen de María sobre el Pilar hecha en el siglo XIII y venerada por los fieles.

La Virgen tiene al niño Jesús en sus brazos.

También se venera allí la columna o pilar original en donde la Virgen se le apareció a Santiago y le animó a predicar la Buena Noticia a pesar de las persecuciones que sufrieron los primeros discípulos de Jesús en la región.

De hecho la comunidad cristiana de la ciudad de Caesaraugusta es de las más antiguas conocidas.

Nuestra Señora de las Nieves

 

La Virgen de las Nieves es una antigua advocación mariana que se remonta al siglo IV y que está muy extendida en Italia, España, América Latina y Portugal. Su origen está en un antiguo ícono romano y suele festejarse el 5 de agosto.

El origen, según la Enciclopedia Católica, se atribuye a la época del papado de Liberio (352 – 366) en el que se relata que un anciano y acaudalado matrimonio de la nobleza patricia de Roma que no había tenido hijos y al que se atribuía grandes gestos de caridad hacia los demás, solicitó de la Virgen María que les señalase qué debían hacer con sus bienes para garantizar el mejor uso cristiano de la herencia. La tradición católica cuenta que la Virgen se manifestó ante ellos y les indicó que, allá donde señalara, se le construyese un templo. El perfil de la iglesia fue dibujado en el suelo por una milagrosa nevada que ocurrió el 5 de agosto del año 358 en lo alto del monte Esquilino. Fue entonces dedicada la Basílica de Santa María la Mayor. Los católicos locales conmemoraban este milagro en cada aniversario, lanzando pétalos de rosa blancos, para conmemorar la milagrosa nevada.

Lo hacían desde la bóveda de la Iglesia. Otras versiones afirman que la Virgen se les aparecería en sueños a los esposos y al mismo papa Liberio, y les anunció la nieve de agosto (esto no ocurría nunca en ese mes en Roma).

La obra se concluyó un año después, con la financiación de la familia patricia y el apoyo eclesiástico. La iglesia desapareció no mucho tiempo después, y fue reconstruida por el papa Sixto III alrededor del año 434, siendo en la actualidad la Basílica de Santa María la Mayor que es una de las Basílicas Pontificias.

 

Nuestra Señora de Walsingham

Bajo esta advocación, es la Virgen Patrona de Inglaterra.

Se la venera en el santuario de Walsingham, que fuera fundado en el año 1061 por la noble Ricarda de de Faverges, que tuvo una visión en la cual se le apareció la Virgen María, y le pidió que construyera una réplica de su casa en Nazareth. Por eso este santuario es llamado “El Nazareth Británico”.

Desde su construcción se convirtió en un lugar de peregrinación; sobre todo se popularizó en una época en la que viajar a Roma, o a Santiago de Compostela, era casi imposible para la mayoría de la población británica.

En 1538 este santuario fue destruido por el rey Enrique VIII, quien rompe con Roma y funda la Iglesia Anglicana, del cual (irónicamente) el jefe sería el rey mismo.

Pero antes de este cisma, el propio rey Enrique VIII había hecho peregrinaciones a este santuario, así como su primera esposa Catalina de Aragón. Ambos rogaban para poder tener un hijo varón. Pero Dios les dio hijas, una de las cuales sería Isabel I, la futura reina de Inglaterra.

El lugar quedó en ruinas y desolado por largo tiempo, pero en 1934 se restauró una de las Capillas presente en el camino de los peregrinos, la Sliper Chapel construida en el siglo XIV, y que antes de su restauración había sido usada como establo.

Esta misma capilla restaurada fue declarada por los obispos católicos ingleses como Santuario Nacional, renovándose las peregrinaciones.

El 15 de agosto de 1954, el Delegado Papal Arzobispo O’Hara, coronó la nueva estatua de la Virgen de Walsingham.

Una encuesta realizada en 2003, demostró que este santuario es el más visitado de Inglaterra. Muchos peregrinos solicitan allí el sacramento de la Reconciliación, y la Unción de los enfermos.

Recientemente el papa Francisco, concedió al templo católico, el estatus de Basílica Menor el 27 de diciembre de 2015

En la actualidad la Basílica Católica de Nuestra Señora de Walsingham, convive con el Santuario de la Iglesia Anglicana, de Nuestra Señora de Walsingham, situada en las inmediaciones.

Tanto la Iglesia Católica como la Anglicana creen en esta aparición y veneran a María con esta advocación.

Nuestra Señora del Rosario, o la Virgen del Rosario

Es una advocación muy antigua y venerada por la Iglesia Católica. El 7 de octubre es su fiesta. Es la patrona de la Orden de los Predicadores, y de la Unidad Militar de Emergencias de España.

Historia 

Según la leyenda (pues no hay bases históricas firmes) Santo Domingo de Guzmán, que buscaba una oración y un ejercicio de piedad que hiciera que el pueblo sencillo recordara el mensaje del Evangelio, fue iluminado por una aparición de la Virgen María. Ella se le aparecería en 1208, en una capilla del monasterio de Prouilhe en Francia, con un rosario en las manos, y le enseñó a rezarlo para que luego lo predicara y enseñara al Pueblo. Esto iba acompañado por una serie de promesas de bendiciones y salvación, para todos los que lo rezaran con fervor, fe y humildad.

El Santo se lo enseñó a los soldados, liderados por su amigo Simón IV de Montfort antes de la Batalla de Muret, cuya victoria se le atribuyó posteriormente a la Virgen María. Allí mismo Simón de Montfort erigiría la primera capilla, dedicada a la Virgen del Rosario, para festejar su victoria.

En el siglo XVI el papa San Pío V instauró su conmemoración con una fiesta litúrgica propia, que sería el 7 de octubre.

Eso se debe a que el Papa invocó a la Virgen del Rosario, antes de la Batalla de Lepanto, donde las fuerzas navales europeas derrotaron a los turcos, e impidieron que siguieran avanzando por Europa. El aniversario de esta victoria sería la fiesta de esta advocación.

A partir de este acontecimiento, se le llamó a la Virgen del Rosario, “Auxilio de los cristianos o María Auxiliadora” También se la llamó “Nuestra Señora de las victorias”.

León XIII fue muy devoto de la Virgen del Rosario, y lo rezaba con frecuencia.

Escribió nueve encíclicas referentes al Rosario, y nombró al mes de octubre: “Mes del Santo Rosario”.

El Rosario fue a partir de entonces una oración muy popular a nivel católico

 

Nuestra Señora del Carmen

La Virgen del Carmen, o Nuestra Señora del Carmen, es la denominación común que suele recibir, Santa María del Monte Carmelo. Su denominación viene del Monte Carmelo, en Tierra Santa, cerca del puerto de Haifa.

En ese monte tuvo lugar el milagro del encendido del fuego en el altar de Dios construido por el profeta Elías que desafió allí a los profetas de Baal (1 Reyes 18,20-46).

 

La Palabra Carmen o Carmelo, derivan de la palabra hebrea “Karmel, o Al Karem” que se podría traducir como “Jardín de Dios”.

Esta aparición de María tiene una especial importancia en el origen de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo, conocidos popularmente como “Los Padres Carmelitas”.

Esta aparición, y la devoción a la misma, se ha extendido en casi toda Europa occidental, y particularmente en España.

Es Patrona de la Armada Española, de los Carabineros de Chile, de los marineros y conductores en Colombia, Patrona de la Nación en Bolivia, y patrona de las fuerzas armadas de Perú.

También San Martín el libertador argentino, que formaría un ejército para cruzar los Andes y liberar Chile del dominio español, era devoto de ella, y puso bajo su patrocinio a su ejército.

Artigas, nuestro prócer era muy devoto de esta advocación, y por eso cuando fundó la ciudad de Carmelo en el departamento de Colonia, se acordó de mencionarla.

Obviamente todos los que se llaman Carmen o Carmelo, deben su nombre a esta advocación.

Origen

Un grupo de ermitaños europeos (algunos de ellos eran antiguos soldados cruzados) se retiraron inspirados en el profeta Elías a vivir en el Monte Carmelo, donde construyeron un humilde monasterio.

Hacia el año 1200 estaban orando cuando se les apareció a algunos de ellos, en la cima del Monte, la Virgen María, ella no les habló, pero se sintieron inspirados, y a partir de este momento formarían la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo.

Más tarde, debido a la guerra con los musulmanes, tuvieron que abandonar el monte, y se fueron a Europa, donde formaron varias comunidades.

El 16 de julio de 1251 se le volvió a aparecer María a San Simón Stock, superior General de la Orden en Inglaterra,y le entregó un escapulario, que sería luego el principal signo del culto a la Virgen. El escapulario en pequeño pedazo cuadrado de tela, de color marrón, con el signo del nombre de María, y que cuelga del cuello.

La vestimenta de la Virgen inspiraría también el Hábito de los Carmelitas.

La Virgen prometería a San Simón librar del castigo eterno a los que llevaran el escapulario. El mismo escapulario junto con la devoción a la Virgen del Carmen, sería aprobado por el Papa en 1587.

También según la tradición en el siglo XIV la Virgen se apareció al papa Juan XXII prometiéndole ayuda contra sus adversarios, si otorgaba una nueva aprobación a los Carmelitas. La Virgen prometió también la salvación a los carmelitas profesos, y a los devotos que llevasen la señal del hábito o el escapulario y vivieran una vida santa, la salvación eterna.

Según esta promesa, ella descendería al Purgatorio, el primer sábado luego de la muerte de los devotos, para llevar sus almas al Cielo.

De ahí que todavía hoy, el sábado es un día dedicado a la devoción mariana.

 

En un próximo artículo que será la segunda entrega de este informe, les contaremos acerca de las demás apariciones de María reconocidas por la Iglesia.

 

Eduardo Ojeda.

2 comentarios en “Las apariciones de la Virgen María 

  1. Me preocupa Eduardo, está profundización y justificación de las apariciones, de María, diciendo que se alejan de la magia, cuando se deposita un criterio de verificación en el pueblo de Dios, como si no hubiera muerto Jesús histórico en manos del pueblo de Dios manipulado por el gobierno religioso judaico. Desde Constantino y su citación al concilio ( un político obliga a los cristianos a un concilio )!!! Sería como hoy lo hiciera presidente EEUU, quién negaría su influencia, naciendo una iglesia popular de masas y no de seguidores de Jesús Cristo…María sigue siendo usada. Que pecado original se habla ? Que agrega que se escoje creer que resucitó en cuerpo y alma , y sino hubiera sido así? Quizás hubiera sido un mortal como yo. No hay solidez evangélica para afirmar mucho de todo esto. Es necesario que naciera con un extra de no pecado original, mezcla de naturaleza divina y humana !!! Contradice otros concilios verdad? ..Y con orgullo se toma como dato importante que pueblos y famosos,la veneran incluso de apareció para favorecer guerras de hombres contra otros hombres Guerra !! Opuesto al amor cristiano en forma tajante Asesinato.! Y hoy escucho a Francisco y dice lo opuesto ! No sobre María sobre la guerra!. Como cristiano católico se me hace difícil encontrar con respeto un lugar en la comunidad de masas como única opción, donde Jesús parece que no fue hombre como yo, parece un Dios griego mitad Dios y Mitad hombre ! Así que su sufrimiento fue falso ( además de olvidar xq murió históricamente), más allá de lo vivido post resurrección. Promovemos

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