NARVÁEZ: ¿CÓMO FUE su LIBERACIÓN?

la hermana gloria antes de su conferencia de prensa. se ha bajado la mascarilla, para la foto. al fondo se ven periodistas y otras hermanas.La hermana colombiana Gloria Cecilia Narváez, de las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada, secuestrada en Malí (África) por Al-Qaeda, ha vuelto el 15 de noviembre a Colombia recibida por sus cohermanas, familiares y autoridades nacionales. En la capital de Nariño se llevó a cabo una caravana en su honor desde el aeropuerto hasta el centro. Ha contado su historia a varios medios…

Contó cómo se ofreció a ser llevada encadenada al desierto, en lugar de la hermana más joven de la comunidad  que querían llevarse. “Me pusieron una cadena al cuello, un candado y un vestido africano con un turbante encima. Me llevaron hacia el desierto y al comienzo me amarraron a un árbol con cadenas a los pies. Me querían obligar con amenazas constantes a convertirme al Islam y por otro lado nos acusaban a las Hermanas de querer convertir a los musulmanes. Pero nuestra misión era ayudar al prójimo (sobre todo a los bebés recién nacidos, abandonados por las madres por no tener con que alimentarlos); por eso hay monjas enfermeras, trabajadoras sociales, docentes… Me proporcionaban un poco de agua, mezclada con gasolina que yo tomaba porque había 40, 45 grados de calor; y con esa agua debía arreglarmela en todo. Me escupían y me insultaban por mi religión y por ser mujer, pero yo recordaba  las palabras de mi fundadora: “Tenemos que callar para que Dios nos defienda”.
Pasé cuatro años y 8 meses en el desierto del Magreb, en la misma carpa con otra secuestrada francesa, Sophie Petronin. Cuando ella logró escapar, mi vida se hizo más dura. Por la mañana rezaba mientras contemplaba el amanecer, algo maravilloso; escuchaba el viento que se levantaba de la arena, miraba a los camellos caminando lentamente. Lo que más me asustaba era la noche, la oscuridad total en el desierto; pero era un encanto ver las estrellas y todo me hacía recordar a Dios. Nunca me he sentido abandonada por Él, aún en la incertidumbre total de mi futuro y en la soledad más completa. Dios me había escogido y estaba segura de que El me sostendría. Así he podido soportar el hambre, la soledad, el miedo.
Solía escribir cartas a Dios con trozos de carbón, expresándole mi ilimitada confianza. Trazaba el mapa de Colombia en la arena, escribía el nombre de Dios. Nunca tuve miedo por mi vida; estaba dispuesta a entregarla. Todos los días repetía: “Señor en tus manos encomiendo mi vida”.
Rezaba por la libertad de los rehenes, por los que sufren hambre y violencia en el mundo, por los grupos que me tenían secuestrada y por cada uno de sus integrantes. Todos los grupos en los que yo estuve, querían poner a prueba mi fe; para ellos solo debía existir el Islam en el Malí. Me reafirmé en Dios, aceptando todo tipo de humillaciones, pero sin faltarle de respeto a su religión.
Hasta que sorpresivamente me cargaron sobre una camioneta  el 9 de octubre y me entregaron a militares de Malí.  A mi madre que murió esperando mi regreso y que me pedía no ir tan lejos, la última vez que la vi le dije: “Mamá, que sea lo que Dios quiere”. Y ahora, si Dios me concede salud, seguiré siendo misionera. Me gustaría volver a África dentro de algún tiempo. Ahora por primera cosa iré a rezar sobre la tumba de mi madre; me enteré recién después de mi liberación que ya había muerto. Debemos pedir a Dios que suscite nuevas vocaciones para que puedan llegar a lugares lejanos donde nadie va. Porque Dios no se deja superar en generosidad”.

Aún no se sabe si hubo que pagar y por parte de quien una cuota para la liberación de la religiosa. Si bien para los yihadistas las mujeres como rehenes no representan mucho valor, suelen secuestrar personas a cambio de la excarcelación de sus colegas. Lo que se sabe con seguridad  es que los servicios de inteligencia de Francia, España y Colombia (algunos  policías secretos de Colombia viajaron al Malí) fueron clave en su liberación.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.