ASAMBLEA ECLESIAL: finalizado nuestro proceso de escucha

asamblea eclesial de america latina y el caribe. logo alusivo

Durante el pasado mes de Mayo, y parte de Junio, Umbrales ha estado participando del proceso de Escucha en la Asamblea Eclesial del CELAM. Hemos recibido de nuestros lectores -a través de la web y de las redes sociales- sus impresiones acerca de las problemáticas eclesiales y sociales. Presentamos en este artículo un resumen de las mismas, parte de la respuesta que irá al CELAM.
Con espíritu sinodal, esperamos que el proceso de escucha sea la base del discernimiento, y que oriente los pasos futuros que como Pueblo de Dios, daremos para seguir a Jesús, encarnado hoy entre las hermanas y hermanos latinoamericanos.

PRESENTACIÓN

Somos una Revista Mensual que fiel al fundador de la Congregación del Sagrado Corazón, el P. Leon Dehon, busca una lectura crítica de la realidad social a partir del Magisterio de la Iglesia Católica.
Nuestro contenido tiene una profunda dimensión social, reflexionando sobre diversas temáticas eclesiales y sociales.

 

¿Qué es lo que más les duele de esta realidad social y eclesial que están viviendo? 

Las respuestas recibidas fueron divididas según referencia a la sociedad en su conjunto o a nivel eclesial.

Desde el punto de vista social, nuestros lectores/as mencionaron que lo más negativo sigue siendo el dolor que produce ver sociedades donde cunde la pobreza y la desesperanza y parece no haber margen para las oportunidades, algo que se ha recrudecido con la pandemia. También las diferencias alarmantes entre ricos y pobres, además de políticas de crecimiento económico que continúan agrediendo al medio ambiente. Los objetivos del Milenio previstos para 2030 parecen cada día más alejados. También producen dolor las conductas individualistas de personas a las que les cuesta guiarse por el bien común, los niveles de violencia ciudadana, las dificultades para la convivencia a nivel de pequeños grupos, familias o sociedad, etc.  Fueron también mencionados los problemas de soledad de las personas mayores, las salidas prostitucionales de mujeres que no tienen otras posibilidades, o las vulnerabilidades de las personas migrantes. Los problemas relacionados al campo educativo también tuvieron menciones y preocupaciones sobre todo de cara al futuro.
Entre los aspectos negativos a nivel de Iglesia  hubo expresiones de dolor por la dificultad de asumir la opción preferencial por los pobres por parte de una Iglesia muchas veces atadas a ciertos intereses. También las dificultades para abrirse a colectivos como los LGTB, una Iglesia que juzga y a la que le falta actitud misericordiosa y compasiva sobre todo por parte de sus estructuras jerárquicas muchas veces distantes del sentir del Pueblo de Dios. También resuenan como ecos negativos la presencia de sacerdotes conservadores que se escandalizan por las opciones sociopolíticas de los laicos/as y se distancian de los cambios propuestos por Francisco; dificultad de romper con el clericalismo aún por parte de laicos/as que incluso evitan opinar ante sus “jerarquías”. Produce mucho dolor la falta de confianza en la Iglesia por la mayoría de los uruguayos/as entre otras cosas debido a los escándalos sexuales del clero sobre todo con los más pequeños. Finalmente fueron destacados los problemas derivados de la pandemia para celebrar normalmente la Palabra de Dios, aunque también esa dificultad abre perspectivas positivas como ser un sentido más cercano y familiar sobre la presencia del Señor en nuestras vidas.

 

¿Qué es lo que más les da esperanza en esta realidad social y eclesial que están viviendo? 

A nivel del conjunto de la sociedad, es esperanzador contar con experiencias comunitarias dispuestas a construir economías solidarias, mediante proyectos inspirados en justicia social y protección del ambiente; o las instancias de economía popular que se abren paso para satisfacer las necesidades de amplios sectores de la población excluidos del mercado. En ese sentido también se mencionó como positivo cierto cambio en los estilos de consumo, hacia un consumo más responsable, cuidando por ejemplo el comercio del barrio. También es esperanzadora la presencia de movimientos sociales que luchan por Trabajo, Tierra y Techo o por la vigencia de los Derechos Humanos (expresadas también en la búsqueda por Verdad y Justicia), en la que siempre hay presencia importante de cristianos/as.

A nivel de Iglesia, fueron mencionadas como signo de esperanza, las opciones eclesiales por comunidades de base, el tener aún sacerdotes y obispos abiertos al protagonismo de laicos/as; el papel de laicos/as y religiosos/as en la construcción del Reino haciéndose fermento en la masa; la perseverancia en la Oración y las nuevas formas de celebración que se generan con las TICs; las múltiples experiencias eclesiales o no eclesiales para apoyar a los más necesitados; los Templos abiertos a la comunidad. También es esperanzador contar con instancias como la Asamblea Eclesial en la que la voz del Pueblo de Dios se expresa también por gente sencilla. Finalmente, cabe destacar que a alguna gente le ha costado encontrar signos esperanzadores tanto a nivel del conjunto de la sociedad como a nivel de Iglesia, aspectos que consideramos especialmente preocupantes.

Seleccione los 5 temas más presentes en su pastoral, ordenados según su importancia para la comunidad.

HACIA UNA IGLESIA ITINERANTE Y SINODAL
No se perciben grandes esfuerzos desde la Iglesia oficial para tomar nuevos caminos de abordaje de los problemas ni espacios de participación para pensar soluciones.
Andar por nuevos caminos es precisamente el sentido de la misión, salir al encuentro del otro. Ese otro, solo por no ser yo mismo, ya me está planteando desafíos. Frente a esos desafíos, puedo tomar la actitud de la avestruz o puedo -con coraje evangélico- dialogar y siempre tratar de buscar el bien común.

EL CLERICALISMO
La centralidad puesta en el clero sigue siendo un obstáculo para el lugar de los laicos/as como co-gestores de las comunidades. Creemos que este tema también explica en parte lo que ocurre en materia de casos de explotación y abuso sexual por parte del clero.

EL DESAFÍO DE LA PLENA PARTICIPACIÓN DE LAS MUJERES
Mucho camino falta por recorrer. No solo por el clericalismo sino por la sociedad patriarcal en la que estamos inmersos, lo cual promueven en buena parte las propias mujeres

LA CRECIENTE EXCLUSIÓN
Faltan referentes y comunidades que emprendan acciones de solidaridad más allá de las intervenciones desde la pastoral social, que muchas veces se puede mal confundir con acciones de promoción carentes de espiritualidad. No existe la Iglesia en salida…solamente se vive de forma fragmentada y a instancias de comunidades que viven en barrios marginados.

EL MODELO ECONÓMICO Y SOCIAL
Se necesita más reflexión sobre las limitaciones de algunas teorías y prácticas económicas que generan exclusión y mayores alteraciones del ecosistema.

Todo modelo, en su imperfección, tarde o temprano termina volviéndose contra el ser humano. Como seguidores de Jesús, y junto a otras tantas personas de buena voluntad, nos toca a nosotros denunciar las injusticias -que no siempre se visibilizan- y tratar de ser coherentes en nuestro caminar por la vida.

 

Seleccionen los temas más ausentes en su pastoral

LOS NUEVOS DESAFÍOS DE LA FAMILIA
Otro tema que sigue estando pendiente y que no se aborda desde la Iglesia como institución, más que para silenciarlo o dar un lineamiento sin un proceso de reflexión real sobre las nuevas expresiones familiares en todo el espectro de sus posibles conformaciones. Algunas personas perciben exclusión y el descuido sobre estas temáticas. Innumerables prejuicios y tradiciones mal entendidas que solamente buscan validar familias modélicas de paradigmas ya caducados, conducen al apartamiento de las nuevas tipologías de familia que van surgiendo. Eso se refleja rápidamente en los ámbitos de iglesia, del sistema educativo, etc.

LOS JÓVENES COMO ACTORES SOCIALES
Porque no se les da el lugar que necesitan, no se los escucha en sus vicisitudes y en general se cree que no tienen mucho que aportar a las decisiones y gestión parroquial. No es una situación general, pero en general no existen espacios para los jóvenes en tanto responsables de la co-construcción comunitaria.

PREVENCIÓN DE LOS ABUSOS SEXUALES
Por la cultura del silencio y el ocultamiento. Por el lugar que ocupan los sacerdotes como líderes de las comunidades. En este punto, no se habla más que cuando salta algún caso. Poco acompañamiento.

Recién en los últimos años se han venido cambiando los criterios a aplicar al enfrentar los abusos. En algunas personas continúa arraigado el secretismo ante todo lo que se sale de la norma. Por eso es necesario un impulso mayor a la prevención y acompañamiento, con el involucramiento de las comunidades. Estos temas no se solucionan con comisiones solamente integrado por clérigos, sino que debería incluirse delegados de las víctimas y laicos/as expertos en la temática decididos a erradicar esta perversión de la Iglesia.

LA CRECIENTE VIOLENCIA EN NUESTRAS SOCIEDADES
El delito y su difusión en los medios de comunicación, redes sociales, etc.  muchas veces eclipsan las verdaderas causas subyacentes de la violencia que se vive por parte de tantos hermanas y hermanos. El uso y más que nada el abuso político partidario de datos, análisis y diagnósticos es un signo del mencionado ocultamiento de las verdaderas causas de la violencia. Nos preocupa la violencia expresada no solamente en los delitos más divulgados, sino también en los comportamientos más cotidianos, caso de parejas, familia, grupos, vecindario, etc. Será necesario hoy más que nunca, perseverar una la fraternidad humana como nos invita Francisco.

LAS BRECHAS EDUCATIVAS
Los esfuerzos por democratizar el acceso a la educación, a todas luces no han sido suficientes. Especialmente en tiempos de pandemia se ven las carencias por todos lados, sobre todo en los quintiles más pobres y en las edades de inicio del ciclo escolar.

 

¿Qué consecuencias ha tenido en su acción pastoral no abordar estos temas?

Son temas que se abordan en las comunidades y pequeños espacios eclesiales pero no desde la Iglesia institucional tal como debería ser. La consecuencia es evidente: no somos una Iglesia comprometida que invite a nadie a acercarse ni a conocer a Jesús. La Belleza del Evangelio queda simplificada y reducida al no abrirse espacios de participación. La imagen de la Iglesia está distorsionada, es poco creíble y por ende, poco atractiva.

Tratándose de un servicio de comunicación y formación, el abordaje parcial o a destiempo de muchos de estos temas /y sus consecuencias evidentes/ deberían ser factores de interpelación para nuestra tarea. Quizás muchos de los ‘alejados’ lo son porque no encontraron a su tiempo las lámparas que estaban encendidas, pero que habían sido dejadas bajo la cama.

 

¿Qué desafíos plantea esto en la Iglesia Local?

La Iglesia debe mejorar y mucho. Por ejemplo, sus autoridades hicieron muy poco para animar el proceso de Escucha y en todo caso llegaron tarde, cuando las Comunidades ya estaban comenzando a participar. La Iglesia nacional por lo tanto, también debe abrirse a un proceso Sinodal, amplio y participativo.

En tiempos de pandemia, además, algunos líderes de la Iglesia se mostraron con actitudes y comportamientos que en nada contribuyen para una imagen de Iglesia comprometida en la lucha contra la crisis sanitaria.

 

¿Y a nivel de Iglesia Latinoamericana?

La Iglesia Latinoamericana tiene una rica historia de trabajo con su Pueblo. Debe modernizarse asumiendo retos de transparencia y participación más amplia. Y no le debe temblar el pulso para denunciar sus propios pecados.

¿Cuáles son los 5 aspectos que desea incorporar en su camino como discípulo/a misionero/a?

EL TRABAJO POR UNA ECONOMÍA SOLIDARIA
Ya lo hemos incorporado desde hace algunos años. Pero sigue siendo imprescindible continuar promoviendo salidas esperanzadoras para nuestra gente en la que sea posible conciliar valores como la solidaridad con la satisfacción de las necesidades más elementales. Una economía solidaria también lo debe ser con el ambiente, por lo que este tipo de salidas van en comunión con el llamado de Francisco al cuidado del planeta.

LA RENOVACIÓN ECLESIAL
Siempre presente en nuestra Revista, adquiere particular protagonismo en la actualidad, en el marco de cambios hacia una mayor participación del laicado, de las mujeres o de los sectores postergados. Hacia una Iglesia más abierta y compasiva, siguiendo las reformas impulsadas por Francisco. El papel de un medio de comunicación moderno debería trascender la mera difusión de noticias, tal es así que propuestas como la adopción de un camino sinodal parecido al de los católicos alemanes fueron ofrecidas recientemente desde Umbrales.

La Iglesia podría implementar sistemas de escucha de las inquietudes de sus integrantes, podrían aprovecharse las nuevas tecnologías a través de algún diseño práctico y creativo que brinde resultados tangibles. Esos insumos -bien interpretados- orientarían a todos en los pasos a seguir hacia la renovación (también, y quizás más importante todavía, orientarían en qué pasos no conviene seguir dando).

EL CRECIMIENTO EN EL SEGUIMIENTO DE JESÚS
Es lo principal en el cometido de nuestra identidad. Sin Jesús, nada tiene sentido. La Buena Nueva es lo que nos impulsa a ser más auténticos. Tratar de seguir a Jesús, a veces desde más cerca, a veces desde un poco más lejos, debería ser el summum de nuestra coherencia de vida. También la vida de un medio de comunicación debería testimoniar una coherencia así. La revisión periódica a través de la discusión y la crítica honesta son la manera mejor de seguir -y eventualmente regresar- por el camino mostrado desde el evangelio. Para la Iglesia no basta ya con oír, ha de escuchar, porque en eso y en las acciones que emprenda, se juega nada menos que su coherencia.

LA INCORPORACIÓN DE LENGUAJES ACTUALIZADOS
Para un medio de comunicación debería ser una preocupación constante y Umbrales lo tiene como uno de sus principios rectores: el grueso de los artículos publicados está redactado/editado en orden a lograr la mayor accesibilidad posible, también de los lectores que no han accedido a una instrucción especializada.

Recientemente hemos incorporado a nuestros artículos la descripción de imágenes para personas ciegas o de visión limitada (son textos cortos que pueden ser leídos en voz alta por software especializado).

Las Iglesias locales harían bien en seguir el consejo del obispo Angelelli: “Con un oído en el pueblo y otro en el Evangelio”. La Iglesia latinoamericana debería aprovechar los recursos comunicacionales que están a disposición, apoyando y promoviendo su difusión.

TRABAJO ECUMÉNICO
Trabajar por un ecumenismo fraterno y real.

 

¿Qué tendría que hacer la iglesia de su país para incorporarlos?

Promover un Camino Sinodal junto al Pueblo de Dios, actualizando prácticas y mensajes. Profunda reflexión y conversión para ser Iglesia Servidora.

 

¿Qué tendría que hacer la iglesia de América Latina y el Caribe para incorporarlos?

Continuar el proceso Sinodal. Darle más participación a laicos/as; mujeres y jóvenes. Generar permanentes diálogos con los movimientos sociales. Profunda reflexión y conversión para ser Iglesia Servidora. Beber de las fuentes de Medellín, Puebla, Santo Domingo o Aparecida, fieles a tantos/as mártires que han luchado por sociedades más justas en el continente más desigual del mundo.

Un comentario en “ASAMBLEA ECLESIAL: finalizado nuestro proceso de escucha

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