Violencia en las protestas de Estados Unidos

Por Roberto Torres Collazo

Como es conocido se han presentado brotes de violencia y saqueos en algunas manifestaciones por parte de algunos manifestantes exigiendo el fin del racismo y justicia para el asesinato en Minneapolis del afroestadounidense George Floyd a manos de la policía. Hechos deplorables y criminal. Como deplorables y criminal también son los actos violentos de la brutalidad policial y pasados asesinatos. Antes de proseguir, deseo aclarar que el siguiente no es una justificación de la violencia por parte de los que protestan, sino una reflexión para intentar entender tales hechos y su contexto.

Desde los tiempos de la fundación de Estados Unidos, no hay olvidar que los “Padres Fundadores” de la nación tuvieron esclavos por 200 años, pasando por la guerra sangrienta de la esclavitud, las luchas de los derechos civiles en los años 60 y 70 hasta el presente la historia ha sido marcada por el racismo, masacres, torturas y asesinatos. Pese a los avances que han logrado los negros y negras en materia de derechos, todavía se les sigue marginando, hay bancos que no le aprueban préstamos, son discriminados para adquirir viviendas, son sentenciados a cárcel tres veces más en comparación con los blancos por el mismo delito. Hay corporaciones que no aceptan negros si vienen de barrios negros. La mortalidad infantil es el doble en comparación con los blancos y casi la mitad de los niños y niñas pobres de menos de 6 años nacen en la pobreza. El racismo tiene también su expresión económica, con alrededor de 9 millones que viven una severa pobreza.

Como si fuera poco, John W. Whitehead, abogado constitucional y destacado líder de los derechos humanos y civiles en Estados Unidos, muestra cómo particularmente las comunidades de mayoría negras, musulmanas y latinas son intimidadas, vigiladas, acosadas y sus departamentos de policías son entrenados y equipados con técnicas y equipos militares. Donde a sus residentes se les considera potencialmente culpables. Cuando protestan pacificamente, como en Palestina, se les lanzan gases lacrimógenos, son arrestados y encarcelados.

Las condiciones a que son sometidos disminuye la esperanza de vida, es decir, viven menos. Paul Buchheit anota que: “Muchos estudios han documentado la relación entre las tensiones financieras y enfermedades, entre el estatus económico y la longevidad” p.72. En otras palabras, hay una estrecha relación entre finanzas y esperanza de vida. Consideremos que la mayoría no tiene seguro de salud, lo que los hace propensos a enfermarse o morir prematuramente.

A la luz de esas condiciones materiales e históricas de racismo y después de más de cien años de marchas pacíficas, protestas, discursos, mensajes, denuncias, documentales, testimonios, películas, libros, estudios académicos educando, llamando la atención de las autoridades y la sociedad, nos preguntamos: ¿No están cansados y frustrados los negros de tantas injusticias a que son sometidos y nadie los escucha? ¿No son un tipo de violencia el discrimen, los marginación, humillaciones, prejuicios y estereotipos?. ¿No es un hecho violento el abuso de poder?. Solamente entre 2013 y 2019 fueron asesinados por la policía 1,949 afroestadounidenses desarmados. ¿Sólo las balas son las únicas que matan?. ¿No influye negativamente en los comportamientos agresivos los 40 millones de desempleados, el confinamiento, el mal manejo del gobierno sobre el Covid-19? ¿Por qué generalmente los medios de comunicación comercial destacan los actos violentos y no las marchas pacíficas?. Hay Estados donde la comida gratis para personas comienzan a escasear. También no podemos olvidar que usualmente hay infiltrados así como personas ajenas a los movimientos que crean violencia, lo que significa que no se puede juzgar a todos por igual. Independiente de que podamos entender o no los actos violentos de algunos protestantes, lo que no podemos es ser neutral, como dice el africano, Premio Nobel de la Paz y arzobispo Anglicano Desmond Tutu: “Si eres neutral frente a la injusticia, has escogido el lado del opresor”.

Referencias

Buchhit, P.,(2017). Disposable Americans: extreme capitalism and the case for a guaranteed income. Editorial Routledge: New York.

Giroux, H. (June, 2020). Racial domestic terrorism and the legacy of the state violence. Web: Counterpunch.

Redacción. (Mayo, 2020). ¿Es racista la policía de Estados Unidos?. Portal: Esracismo.

Redacción. (Noviembre, 2018). ¿Debe condenarse el uso de la violencia durante las protestas?. Portal: Arcadia.

Whitehead, W.J., (2013). A government of wolves: the emerging american police state. Editorial Select Books Inc: New York.

Wise, T., (May, 2020). Protest, uprising, and race war. Web: Counterpunch.

Zinn, H. (2001). La otra historia de los Estados Unidos. Editorial Siete Cuentos: New York.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .