ISRAEL-PALESTINA: ¿PLAN DE PAZ O APARTHEID?

btselem.org

Donald Trump ha presentado de común acuerdo con el gobierno de Israel un plan de paz que es como una burla para los palestinos. Se concede el reconocimiento de un estado palestino pero fragmentado, desarmado, fuera de Jerusalén, confinado a los territorios más áridos. Al mismo tiempo Israel se adueñaría del valle del Jordán que constituye alrededor del 30% del territorio palestino de Cisjordania, donde está asentada la mayor parte de la población palestina.

Cisjordania (las antiguas tierras de Judea y Samaria) se llama así para diferenciarla de la que es Jordania, un estado independiente más allá del rio Jordán. El plan legalizaría además los numerosos asentamientos israelíes en tierras palestinas (medio millón de colonos). No se reconocerá ningún derecho a volver para los prófugos palestinos. La propuesta significaría construir una especie de gueto porque el nuevo estado estaría por completo contenido dentro de Israel, menos la franja de Gaza. Jerusalén sería capital de Israel e indivisible. Jerusalén Este, la Ciudad Vieja, que es habitada sobre todo por palestinos y alberga los sitios más sagrados para judíos, cristianos y musulmanes, formaría parte de la capital de Israel. Después de 1500 años los palestinos tienen que dejar Jerusalén.  Ellos quieren hacer de Jerusalén Este, ocupada por Israel en 1967 y luego anexada a Israel, la capital de su futuro estado; el plan de Trump la ubicaría en barrios de las afueras de la ciudad. La ONU considera los asentamientos judíos en Cisjordania, Jerusalén Este y los Altos del Golán como violatorios del derecho internacional. Frente a la propuesta de Trump, escribe una organización judía por los Derechos Humanos: “Con este plan no ha cambiado nada. La realidad sigue siendo la de un control israelí total sobre la zona entre el río Jordán y el mar Mediterráneo. Allí viven 14 millones de personas; cinco millones son palestinos sin derechos políticos. Tenemos un gobierno que promueve la supremacía de un pueblo sobre otro y del cual pisotea constantemente sus derechos. Lo que se ofrece a los palestinos no son derechos o un estado, sino un estado permanente de apartheid” (Btselem.org). Y esto a cambio de promesas económicas para comprar a los palestinos, lo que se asemeja a un chantaje.

Así se expresaron los obispos católicos de Tierra Santa: “Es una iniciativa unilateral que respalda casi todas las demandas de una sola parte, Israel, pero no tiene en cuenta las justas demandas del pueblo palestino, sus derechos y la dignidad de su existencia. La solución puede llegar únicamente por un acuerdo negociado entre los dos pueblos, con propuestas que contemplen iguales derechos y una igual dignidad. Este plan no traerá ninguna solución, sino mayor tensión y probablemente más violencia”. El plan de Trump ha sido presentado además como un ultimátum, con la arrogancia típica de los más fuertes y poderosos, pasando por arriba del derecho internacional, tratados ya firmados y resoluciones de la ONU. Catorce personalidades israelíes han  publicado una carta donde afirman: “Trump y Netanyahu se mueven como dos lobos que discuten entre ellos como descuartizar a una oveja”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .