Aniversario: Berlín, a los 30 años de la caída del muro

Hace 30 años caía el Muro de Berlín, que separaba la zona occidente de la ciudad de Berlín en la República Federal Alemana (y que apoyaba al sistema capitalista) de la parte oriental en la República Democrática Alemana (que apoyaba al sistema comunista de la Unión Soviética). Según los obispos europeos de hoy: las ideologías que estaban detrás de la construcción del muro no han desaparecido completamente en Europa”.

La noche del 9 de noviembre de 1989 y que hoy el mundo celebra, 30 años después, supuso la reunificación de un país dividido y el fin de la Guerra Fría. “La caída ocurrió de improviso, pero fue posible por el largo y fatigoso compromiso de muchas personas que lucharon, rezaron y sufrieron, algunos hasta el sacrificio de la vida” había dicho el papa Francisco al conmemorar el 25° aniversario de la caída el Muro de Berlín.
La contribución del papa Juan Pablo II en la caída del muro fue decisiva, de hecho, tuvo “un papel de protagonista” tal y como aseguró Francisco.

“La verdad es que el 50% de la caída del muro pertenece a Juan Pablo II”, expresó en cambio el premio Nóbel de la Paz en 1983 y líder político polaco Lech Walesa, y cuyas aspiraciones de hacer desaparecer el comunismo y derribar el muro que dividía Berlín fueron respaldadas por Juan Pablo II en todo momento.
Tras la caída, Juan Pablo II envió su apoyo a la Conferencia Episcopal de Berlín: “En estos días de profundos cambios en su tierra natal, me siento muy unido a ustedes y a toda la población de su país en solidaridad cristiana. Ruego con ustedes, para que, con la intercesión de la Madre del Señor, se puedan realizar las esperanzas de la humanidad en la justicia, en la libertad y en la paz interna y externa”. La misma carta en la que también les pidió hacer todo lo posible, “incluso si son un pequeño rebaño – puntualizaba – para renovar la faz de la tierra en su país, con el poder del Espíritu de Dios, junto con todos los hombres de buena voluntad, unidos sobre todo a los cristianos evangélicos”.

La dimensión profética
“La caída del muro de Berlín no es solo un acontecimiento del pasado que se celebra, sino que posee una dimensión profética”, escriben los obispos de la Comisión de Conferencias Episcopales de la Unión Europea (Comece) en la declaración con motivo del 30° Aniversario de la caída del muro, ocurrida el 9 de noviembre de 1989.

“Las ideologías que estaban detrás de la construcción del muro no han desaparecido completamente en Europa y todavía están presentes hoy en diferentes formas”, advierten los obispos de la Comece.

En el texto, los obispos europeos subrayan que este acontecimiento “nos enseñó que construir muros entre las personas nunca es la solución y es una llamada a trabajar por una Europa mejor y más integrada”.

La declaración de la Comece señala que se trató de “uno de los acontecimientos más importantes en la historia europea de las últimas décadas. Ya que después de haber estado separados por un muro de hormigón durante más de veintiocho años, las personas (parientes, amigos y vecinos) que vivían en la misma ciudad pudieron encontrarse, celebrar y expresar su alegría y sus esperanzas”.
“Este muro fue un símbolo de la división ideológica de Europa y del mundo entero”, de ahí que el éxito de su caída se debe “al compromiso de un gran número de europeos que expresaron de manera constante y pacífica su profundo anhelo por el cambio político”.

El texto indica queel proceso de curación y reconciliación es delicado y difícil. Incluso hoy, para algunas de las víctimas de los regímenes opresivos del pasado, este proceso está lejos de completarse; su determinación, compromiso y sufrimiento fueron decisivos para la libertad que Europa disfruta hoy”.

Por este motivo, los obispos invitan a “revivir y fomentar esos signos de esperanza, esas expectativas para un futuro mejor en Europa y para todos los europeos que guiaron ese momento histórico en noviembre de 1989”.

La declaración de la Comece finaliza haciendo un llamado “a predicar y ser testigos del Evangelio” y exhortan a que, como cristianos y ciudadanos europeos,“trabajen juntos hacia una Europa libre y unida a través de un proceso renovado de diálogo entre mentalidades y culturas diversas, respetando nuestras diferentes experiencias históricas y compartiendo nuestras esperanzas y expectativas para un futuro pacífico común”. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .