JERUSALÉN: “SABIDURÍA Y PRUDENCIA”

Protestas en Tel Aviv: “No mudar la embajada”

Sabiduría y prudencia era lo que había pedido el Papa frente al tema de Jerusalén como capital de Estado de Israel, las que manifiestamente no ha tenido el presidente norteamericano Donald Trump. El Papa había pedido “respetar el “status quo” de la ciudad de Jerusalén que es única, sagrada para hebreos, musulmanes y cristianos y tiene una vocación especial para la paz”. Y esto “para evitar añadir nuevos elementos de tensión a un panorama mundial de por sí ya convulso y marcado por muchos crueles conflictos”. Y es lo que ya está sucediendo. El Papa pedía “cumplir con las pertinentes resoluciones de las Naciones Unidas”. El Vaticano defiende la solución de los dos estados, negociada entre israelíes y palestinos dentro de fronteras reconocidas internacionalmente para evitar una espiral de violencia en Oriente Medio. Reconocer a Jerusalén como capital exclusiva de Israel choca con todas las convenciones internacionales, dinamita el proceso de paz y la idea de los dos estados. La parte más antigua de la ciudad, Jerusalén Este, habitada por los palestinos y donde se encuentran los lugares sagrados de las tres religiones, ha sido anexada unilateralmente por Israel en 1967, pero es considerada “territorio ocupado” por la ONU y por todos los organismos internacionales de Derechos Humanos. La resolución unilateral de Israel en 1980 de declarar a toda Jerusalén “capital eterna e indivisible del Estado de Israel”, ha sido declarada nula e invalidada por la ONU. Ningún país ha reconocido esto y las embajadas residen en Tel Aviv. Desde un comienzo la ONU había dividido en dos partes la ciudad de Jerusalén: oeste y este porque sea los judíos como los palestinos siempre han reivindicado a Jerusalén como su capital y ya en 1947 la ONU había decidido la fundación de dos estados. Según los acuerdos de Oslo, el estado definitivo de la ciudad debía ser establecido de común acuerdo entre israelíes y palestinos. Todos los líderes cristianos de Jerusalén, incluyendo las autoridades católicas, han lamentado que “la decisión de Trump aumentará el odio, el conflicto, los sufrimientos para Jerusalén y toda la Tierra Santa”. Es lo que ya está sucediendo con muertos y heridos. La iniciativa de Trump, rechazada por la misma Arabia, ayudará a los fundamentalistas y sionistas israelíes que sueñan con el Gran Israel, pero volverá a despertar el terrorismo en la región, y quizás llegue a sepultar el proceso de paz.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.