(cultura) La Cumparsita, el tango más famoso. A los 100 años de su creación.

La cumparsita fue compuesta y escrita entre finales del año 1915 y comienzos de 1916.

Su autor fue el uruguayo Gerardo Mattos Rodríguez. (1897-1948.)

Pero Matos Rodríguez no tenía mucho conocimiento del solfeo y no sabía escribir música, sin embargo su melodía la creo y la tarareó. Por eso le pidió ayuda al músico Roberto Firpo, para escribir la melodía. Firpo le hizo los arreglos musicales y luego fue quien tocó este tango junto a su orquesta por primera vez en público.

La letra original no es sin embargo, la más conocida, sino la compuesta por el argentino Pascual Contursi.

Letra original de Gerardo Matos Rodríguez.

La cumparsa
de miserias sin fin desfila
en torno de aquel ser enfermo
que pronto ha de morir de pena,
por eso es que en su lecho
solloza acongojado
recordando el pasado
que lo hace padecer.

II

Abandonó a su viejita
que quedó desamparada
y loco de pasión, ciego de amor
corrió tras de su amada
que era linda, era hechicera
de lujuria era una flor
que burló su querer
hasta que se cansó
y por otro lo dejó.

I bis

Largo tiempo
después cayó al hogar materno
para poder curar su enfermo
y herido corazón y supo
que su viejita santa
la que él había dejado,
el invierno pasado
de frío se murió.

III

Hoy ya solo abandonado
a lo triste de su suerte
ansioso espera la muerte
que bien pronto ha de llegar.
Y entre la triste frialdad
que lenta invade el corazón
sintió la cruda sensación
de su maldad.

I (PARA FIN)

Entre sombras
se le oye respirar sufriente
al que antes de morir sonríe
porque una dulce paz le llega
sintió que desde el cielo
la madrecita buena
mitigando sus penas
sus culpas perdonó.

Letra de Pascual Contursi y Enrique Maroni.

(Esta fue la que cantó Carlos Gardel)

I

Si supieras
que aún dentro de mi alma
conservo aquel cariño que tuve para ti.
Quién sabe si supieras
que nunca te he olvidado
volviendo a tu pasado
te acordarás de mí.

II

Los amigos ya no vienen
ni siquiera a visitarme
nadie quiere consolarme
en mi aflicción.

Desde el día que te fuiste
siento angustias en mi pecho
decí percanta ¿qué has hecho
de mi pobre corazón?

III

Al cotorro abandonado
ya ni el sol de la mañana
asoma por la ventana
como cuando estabas vos.
Y aquel perrito compañero
que por tu ausencia no comía
al verme solo, el otro día, también se fue.

I bis

Sin embargo
te llevo en el recuerdo
con el cariño santo
que tuve para amar.
Y sos en todas partes
pedazo de mi vida
una ilusión querida
que no podré olvidar.

 

Comentario

El famoso cantante de tangos Carlos Gardel, la cantó y famosos directores de orquesta como Francisco Canaro, Juan D´Arienzo, y Osvaldo Pugliese la agregaron a su repertorio.

Es por eso y por su hermosa melodía, que resultaría ser el tango más conocido, no sólo a nivel del Río de la Plata, sino a nivel internacional.

La cumparsita sería declarada por esta razón, “himno popular y cultural del Uruguay” a partir de una ley aprobada en 1998 por el Poder legislativo uruguayo.

Historia.

Matos Rodriguez

Su autor la creo inicialmente como una marcha, compuesta para el Carnaval, y que fuera la identificación de los estudiantes uruguayos, agrupados en la Federación de Estudiantes Uruguayos.

(FEU) Quería utlizarla con ocasión de los festejos del carnaval uruguayo.

Fue estrenada en su primera oportunidad en el Café La Giralda de Montevideo. En el carnaval del año 1916.

Se desconoce la fecha precisa de su autoría. Dio la casualidad, que cuando la tocaron por primera vez, Roberto Firpo la escuchó, y quiso colaborar con su autor para perfeccionarla y promoverla.

Rosario Infantozzi Durán pone en boca de su tío Matos Rodríguez, estas palabras:

«Creo que nunca pude hacer otro tango igual… Más adelante compuse otros tangos y otras músicas, algunos quizás mejores que el primero. Pero éste (La cumparsita) encierra un mundo de ilusiones y de tristezas, de sueños y de nostalgias que sólo se viven a los veinte años. Fue un momento mágico. Y mágico fue su destino. ¡Cuántos misterios en torno a él, cuántos pleitos! Ríos de tinta y kilómetros de papel se han utilizado para enaltecerlo o hacerlo pedazos» (del libro Yo, Matos Rodríguez, el de “La cumparsita”, de Rosario Infantozzi Durán).

Posteriormente Firpo estrenaría la obra en el Café La Giralda de Montevideo, lugar en el que funciona hoy el Museo del Tango. La primera grabación se realizó en 1916 por el sello Odeón, en Montevideo.

Como Firpo había introducido algunos arreglos tomados de algunas de sus obras, le propuso a su autor, firmar como coautor el tema, pero Gerardo Matos Rodríguez se negó.

Firpo cuenta el hecho de esta forma:

“ Yo estaba actuando en el Café la Giralda en Montevideo, en 1916. Un día llegó un señor acompañado de quince muchachos, todos estudiantes, para decirme que traían una marchita, y me pidieron ayuda para arreglarla, porque pensaban que allí había un tango. La querían para la noche, porque la necesitaba un muchacho llamado Matos Rodríguez. En la partitura en dos por cuatro, aparecía un poco la primera parte, y en la segunda no había nada. Conseguí un piano y recordé dos tangos míos que habían tenido bastante éxito, que fueron La Gaucha Manuela, y Curda completa.

Le puso acordes de ambos tangos y a la noche lo toqué con “Bachicha Deambroggio, y Tito Roccatagliata. Fue una apoteosis. A Matos Rodríguez lo pasearon en andas. Pero el tango se olvidó, aunque tenía una letra relativa a los mismos estudiantes. Pero su gran éxito comenzó cuando le adosaron la letra compuesta por Pascual Contursi.

Hasta 1924 lo tocaron como un tango canción e instrumental, y a juicio de Juan Carlos Marambio Catán, fue totalmente olvidado. Precisamente por carecer de letra, no era ejecutado por los músicos de entonces.

Matos, por su parte, había vendido los derechos de su obra a la firma Brever Hermanos, representante de la Disquera Ricordi de Argentina.

El tango tenía una letra, pero era una marchita de estudiantes compuesta por Matos Rodríguez que no atraía a las orquestas, que preferían ejecutarlo, (cuando lo hacían) instrumentalmente.

Pero el 6 de junio de 1924 se estrenaría en el viejo teatro “Apolo” de Buenos Aires, una obrita de Pascual Contursi y Maroni, titulada “Un programa de cabaret”. En el cuadro segundo de la obra, el cantante Juan Ferrari cantó la cumparsita con la letra de Contursi. La obra pasó sin pena ni gloria, pero el tango no, fue un éxito.

Tanto que “el mago” Carlos Gardel, nacido en Tacuarembó, Uruguay, (aunque algunos digan que es Francés) lo cantó y lo grabó para Odeón, con las guitarras de Ricardo y Barbieri.

Entonces la Cumparsita escaló la Gloria, y se impuso a nivel internacional, llegando a ser el tango más conocido, más popular y famoso.

El pobre Matos Rodríguez se sintió estafado, cuando supo que su tango era un éxito.

Y lo supo lejos de su Patria, en París por boca de Francisco Canaro.

Con la ayuda de un joven abogado uruguayo, el Dr. Calatayud, llevó adelante las acciones legales, para deshacer la venta de sus derechos a Breyer Hnos, y prohibir que se tocara su obra, con letras que no fueran de su autoría.

La letra original del autor, fue depositada en la Biblioteca Nacional de Uruguay, el día 9 de noviembre de 1926. Sería el cantor Roberto Díaz, el encargado de cantarla con su letra original.

Sin embargo y tal vez debido a Carlos Gardel, la letra de Contursi fue y sigue siendo la más conocida y difundida.

Resolución del conflicto

Pascual Contursi, moriría el 16 de marzo de 1932. Hilda Briano, su viuda y Enrique Maroni, su compañero, iniciaron acciones legales por daños y perjuicios contra Matos Rodríguez, porque alegaban ser coautores de la obra.

El pleito fue larguísimo y difícil pero se resolvería luego de la muerte de Matos Rodríguez.

Ambas partes confiaron al final al gran músico Francisco Canaro la resolución del tema.

Este fallo de Canaro fue sobre la autoría, y derechos de ejecución pública del tango y su inclusión en obras de cine y teatro.

Se estableció que un 80 % de las ganancias serían para los herederos del Matos Rodríguez, y el 20 % restante, para los argentinos Contursi y Maroni, y sus herederos.

El mismo dictamen también resolvió que quienes quieran registrar futuras ediciones de La cumparsita podrán hacerlo empleando sólo alguna de las dos letras referidas, (la de Contursi y la de Matos) prohibiéndose la utilización de cualquier otra letra.

Pero a pesar de todo……

Hubo otras letras.

La letra más antigua pertenece a Alejandro del Campo, un cofrade de la Federación de Estudiantes del Uruguay en la que militaba Matos Rodríguez al tiempo de componer su tango. Fue publicada por la revista El Alma que Canta en 1926 y se sospecha que es la primera letra escrita para La cumparsita por encargo del autor, ante la morosidad de Víctor Soliño (a quien le habría hecho originalmente el encargo) La misma revista Alma que canta, informó de otra letra, compuesta por el poeta y artista de teatro: Augusto María Delfino.

Pero ni una ni otra letra tuvieron éxito ni fueron cantadas o llevadas al disco por intérprete alguno. Ambas se refieren a una comparsa carnavalera con versos evocativos de los días de la juventud. En realidad todas las letras conocidas transitan lugares comunes.


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