Latinoamérica. Canción interpretada por la banda Calle 13.

Calle trece, es un conjunto de Puerto Rico, “estado libre y asociado” (pongan muchas comillas) de EEUU.  Está formado por dos medio hermanos músicos muy talentosos: René Pérez Joglar, Eduardo José Cabra y la medio hermana de ambos,  Ileana Cabra Joglar, que es la voz femenina del grupo. Esta banda se ha especializado en Reggaeton y hip hop, con un gusto latino.

Soy,
Soy lo que dejaron,
soy toda la sobra de lo que se robaron.  Un pueblo escondido en la cima,
mi piel es de cuero por eso aguanta cualquier clima.
Soy una fábrica de humo, mano de obra campesina para tu consumo.

Frente de frio en el medio del verano, el amor en los tiempos del cólera, mi hermano.
El sol que nace y el día que muere, con los mejores atardeceres.
Soy el desarrollo en carne viva, un discurso político sin saliva.
Las caras más bonitas que he conocido, soy la fotografía de un desaparecido.
Soy la sangre dentro de tus venas, soy un pedazo de tierra que vale la pena.

soy una canasta con frijoles , soy Maradona contra Inglaterra anotándose dos goles.
Soy lo que sostiene mi bandera, la espina dorsal del planeta es mi cordillera.
Soy lo que me enseño mi padre, el que no quiere a su patria no quiere a su madre.
Soy América latina, un pueblo sin piernas pero que camina.
Tú no puedes comprar al viento.  Tú no puedes comprar al sol.
Tú no puedes comprar la lluvia.  Tú no puedes comprar el calor.
Tú no puedes comprar las nubes. Tú no puedes comprar los colores.
Tú no puedes comprar mi alegría. Tú no puedes comprar mis dolores.
Tengo los lagos, tengo los ríos.  Tengo mis dientes pa` cuando me sonrío.
La nieve que maquilla mis montañas. Tengo el sol que me seca y la lluvia que me baña.
Un desierto embriagado con bellos de un trago de pulque. Para cantar con los coyotes, todo lo que necesito. Tengo mis pulmones respirando azul clarito. La altura que sofoca. Soy las muelas de mi boca mascando coca. El otoño con sus hojas desmayadas.
Los versos escritos bajo la noche estrellada. Una viña repleta de uvas. Un cañaveral bajo el sol en cuba. Soy el mar Caribe que vigila las casitas,
Haciendo rituales de agua bendita. El viento que peina mi cabello. Soy todos los santos que cuelgan de mi cuello.
El jugo de mi lucha no es artificial, Porque el abono de mi tierra es natural.

Tú no puedes comprar al viento. Tú no puedes comprar al sol.
Tú no puedes comprar la lluvia. Tú no puedes comprar el calor.
Tú no puedes comprar las nubes. Tú no puedes comprar los colores.
Tú no puedes comprar mi alegría. Tú no puedes comprar mis dolores.

Você não pode comprar o vento. Você não pode comprar o sol
Você não pode comprar chuva Você não pode comprar o calor
Você não pode comprar as nuvens Você não pode comprar as cores
Você não pode comprar minha felicidade. Você não pode comprar minha tristeza
Tú no puedes comprar al sol. Tú no puedes comprar la lluvia.
(Vamos dibujando el camino, vamos caminando)
No puedes comprar mi vida. MI TIERRA NO SE VENDE.
Trabajo en bruto pero con orgullo, Aquí se comparte, lo mío es tuyo.
Este pueblo no se ahoga con marullos, Y si se derrumba yo lo reconstruyo.
Tampoco pestañeo cuando te miro, Para q te acuerdes de mi apellido.
La operación cóndor invadiendo mi nido, ¡Perdono pero nunca olvido!
(Vamos caminando)
Yo canto porque se escucha.
Aquí estamos de pie ¡Que viva Latinoamérica!
No puedes comprar mi vida.

 

Comentario

800px-calle_13_en_venezuela-1Siendo ciudadanos de Puerto Rico, están invadidos por el trauma de ser un país muy colonizado, tanto que la potencia del norte los ha tratado de asimilar.

Pero esta gente se rebela, y en esta canción, la que habla es Latinoamérica. Puerto Rico no pertenece a EEUU de Norte América, pertenece al sur, a América Latina, tierra despojada y saqueada, pero que no ha perdido su identidad.

Esta canción es un grito de protesta, en la que todo un continente, se niega a ser saqueado, se niega a ser tratado como una mercadería de consumo.

Se niega a ser invadido culturalmente y rescata su cultura e identidad.

El reggaeton, no es lo único que aparece, en la música de fondo desfilan varios ritmos latinoamericanos, en una melodía armoniosa.

El coro cantado por una voz femenina. Personificación del continente grita a los “gringos” que no pueden comprar su identidad, su alegría, sus paisajes y su sol, que no pueden comprarla.

Por más que lo intenten.

La canción desgrana los episodios pasados y recientes de la agresión a los pueblos latinoamericanos. Hasta aparece el tristemente célebre “Plan Cóndor” o sea un plan mancomunado de las dictaduras de Latinoamérica en la década del 70, que se aliaron para perseguir y eliminar a los disidentes, que terminaron siendo asesinados o “desaparecidos” por el solo delito de defender sus derechos y los de sus pueblos.

Pero contrariamente a las tragedias que describe, también describe Latinoamérica, en positivo, habla de su hermosa gente, de sus tradiciones indígenas, de su fe religiosa y sus “santos” que lleva al cuello. Se habla de la fe católica, y de los otros y más recientes santos que recientemente entregaron su vida a fines del siglo pasado y a comienzos de este para preservar la libertad del continente. ¿Cómo olvidar a Chico Mendes, Monseñor Romero, Monseñor Angelelli, Santiago Pedernera, Julio Castro, La Hermana Dorothy, y tantos otros que lucharon por esta tierra y por su gente, y pagaron con su vida su atrevimiento?

Latinoamérica sigue de pie, y no van a poder con su dignidad y con ella.

La belleza de esta canción, de calle 13, está en consonancia con las imágenes que el vídeo oficial de la misma nos ofrece.

Es una fiesta para los ojos y para el alma.

Latinoamérica es nuestra patria. No es sólo nuestro país, o nuestros países, es un pueblo hermanado.

Tal vez muchos gobernantes hoy, dicen defender la identidad de Latinoamérica, y no lo han hecho bien. Algunos hicieron gobiernos poco democráticos, u organizaron populismos que traicionaron los ideales que decían defender.

Pero esto no le resta importancia a la conciencia de que nuestros pueblos del sur, aún con su diversidad, tienen una cultura y una identidad común.

Identidad que llevamos en nuestra sangre y corazón. (La imagen del corazón que late, aparece muy fuerte en el vídeo)

Identidad que se resiste a desaparecer, en medio de una sociedad de consumo, inundada de hamburguesas inventadas por los yanquis, y de mala calidad.

Un comentario en “Latinoamérica. Canción interpretada por la banda Calle 13.

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