GEORGIA: ECUMENISMO DIFÍCIL

Francisco recibido en Georgia, por Ilia.
Francisco recibido en Georgia, por Ilia.

El Papa Francisco estuvo otra vez en el Cáucaso visitando a otro país, Georgia, de 5 millones de habitantes que profesan desde siempre la religión cristiana. En la historia, Georgia fue el segundo país, después de Armenia, en abrazar el Cristianismo en el año 327. Son cristianos ortodoxos, relacionados con las demás Iglesias Ortodoxas, en especial con el patriarcado de Moscú, pero que en general desconfían del diálogo ecuménico. Ellos, igual que Moscú, no han participado inclusive del Concilio Panortodoxo de Creta y en el reciente encuentro católico-ortodoxo de Chieti (Italia) se han manifestado en desacuerdo con varias posturas. El Papa fue invitado por el Patriarca Elías II, de 83 años, que ya había estado en Roma y que lo recibió cordialmente y con todos los honores en Tiflis.

Algunos sectores sin embargo, aparentemente influyentes, tildaron al Papa de “hereje que viene para hacer proselitismo”. Por eso el Papa y el Patriarca no rezaron juntos ni hubo una delegación oficial ortodoxa en la misa que el Papa ofició en el estadio. Acudió el presidente de la república y unos pocos miles de fieles, entre católicos y ortodoxos. Los católicos son aproximadamente el 2% de la población.  A pesar de la cordialidad  y el afecto del Patriarca que pidió “la bendición de Dios para la Iglesia de Roma”, la oficina del patriarcado recordó que “ los fieles ortodoxos no pueden participar en la ceremonias católicas, mientras haya diferencias dogmáticas”, lo que ya había sucedido en la visita del Papa Juan Pablo II en 1999. Tampoco hubo una declaración final conjunta entre las dos Iglesias como había habido en Armenia.  Sin embargo el Papa Francisco relativizó estos hechos y visitó la catedral ortodoxa donde platicó con toda la cúpula ortodoxa y fue bien recibido. Insistió en que “es mucho más lo que nos une de lo que nos separa”, en que “las dificultades no sean un obstáculo, sino un estímulo que nos ayuden a conocernos mejor”. Como dijo el arzobispo ortodoxo de Bakú: “Nuestras divisiones no llegan hasta el cielo”.

A los católicos el Papa los invitó a “no hacer proselitismo, porque los ortodoxos son nuestros hermanos en la fe”. A diferencia del Arzeibayán que hace parte del mundo musulmán  con el cual el Papa busca también un mayor acercamiento, en Georgia el pueblo es tradicionalmente cristiano. Por eso el Papa se esforzó de promover la cultura del encuentro y del diálogo, la oración el uno para el otro, la lucha común por la justicia y la paz “por encima de las incomprensiones del pasado, de los cálculos del presente y los temores del futuro”. Con las minorías católicas ya sea de Georgia como de Azerbaiyán el Papa quiso manifestar el afecto de la Iglesia universal hacia los hermanos que viven en las periferias del mundo. Hace tan solo 25 años que Georgia recuperó su independencia y el Papa no se pronunció sobre la situación de territorios georgianos reclamados por Rusia con el consecuente desplazamiento de 200 mil personas. Pero habló del “respeto de las prerrogativas soberanas de cada país en el marco del derecho internacional” si se quiere tener una “pacífica convivencia entre los pueblos y los estados de la región”. El sueño que sin embargo el Papa más persigue, aún a costa de dificultades, es la reconciliación entre los cristianos, un “ecumenismo de pequeños pasos” sobre todo con los ortodoxos, marcando así fuertemente el rumbo para el futuro.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s