VATICANO: “CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD”

En el Vaticano, organizado por el arzobispo argentino Marcelo Sanchez Sorondo de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, hubo un congreso contra el crimen organizado, la trata de personas y la esclavitud del 3 al 4 de junio pasado. Han sido invitados unos 150 magistrados y fiscales de todo el mundo, entre los cuales veinte jueces y fiscales argentinos encabezados por el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti.

Ya había habido antes dos eventos siempre en el Vaticano sobre los mismos temas con líderes religiosos primero y después con los alcaldes de las principales capitales y grandes ciudades del mundo. En su intervención el Papa  dijo a los presentes: “Yo se que ustedes sufren presión, amenazas y se que hoy en día uno que es juez o fiscal se juega el pellejo. Eso merece un reconocimiento a la valentía de aquellos que quieren seguir siendo libres en el ejercicio de su función jurídica; sin esta libertad, el poder judicial se corrompe y siembra corrupción. Es absolutamente indispensable establecer la justicia sin la cual no hay orden ni paz social, sobre todo  frente a la corrupción que se da hoy en todos los niveles, la que debilita cualquier gobierno”. Frente al crimen organizado el Papa les pidió “no quedar atrapados ellos también en la telaraña de la corrupción”. El Papa pidió después que estos crímenes sean declarados de lesa humanidad y sean recuperados los bienes mal habidos por traficantes y delincuentes para ponerlos a disposición de la sociedad y para la reinserción de las víctimas. La conducción del evento estuvo a cargo de la modelo argentina Valeria Massa. La declaración final del congreso, que firmó primero de todos el mismo Papa, empieza diciendo: “Afirmamos que la moderna esclavitud, la trata de personas, el trabajo forzado, la prostitución y el trafico de seres humanos son crímenes contra la humanidad y deben ser reconocidos como tales. El crimen organizado ha de ser considerado un delito de lesa humanidad y ser reconocido como tal. La eliminación de esta moderna esclavitud es hoy el nuevo imperativo moral para los 193 estados miembros de la ONU”. Se pide también, entre las 10 propuestas de la Declaración final, que el tráfico de órganos sea reconocido y perseguido como crimen en todos los países y haya sanciones para los clientes de la prostitución. Estos temas han sido enfrentados por el Papa ya siendo obispo de Buenos Aires y ahora los promueve con valentía a nivel mundial.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s