LOPEZ MARAÑÓN: TESTIMONIO DESDE ÁFRICA

López Marañón en Angola
López Marañón en Angola

El obispo Tirso Blanco de Luena (Angola) comentó cómo el obispo Gonzalo Lopez Marañón llegó a África después de 40 años de trabajo intenso en la selva amazónica de Ecuador. “Me escribió una carta en el año 2014 con estas palabras: ‘quiero implorarle atrevida y confiadamente que me reciba en su diócesis como misionero de a pie, sin patente, así de directo y simple. No quiero atrasarme en la hora. Tengo 81 años y debo aprovechar los días que me quedan. Tengo buena salud y quiero servir al Señor y a su Iglesia siguiendo los pasos de Jesús hasta el final’ ”. Yo le respondí con estas palabras: ‘acepto su ofrecimiento con lagrimas en los ojos, con admiración y mucho respeto’.

Se había desvivido en Ecuador a favor de los más pobres, apostando por los laicos y su promoción para que pudieran asumir protagonismo en la Iglesia y recibió calumnias, envidias, incomprensión. Desde África escribió a su hermana: ‘debo reeducarme y ver como me identifico cada día más con Jesús. Quiero vivir también aquí plenamente con los cinco sentidos y algún otro más. He buscado este lugar para mi entrega final y estoy muy bien. Lo que no quiere decir que tenga una vida fácil. Aquí no hay distracciones. Podré entregarme a lo que no se lleva el viento, y centrarme en lo que yo creo, hasta el final. Quiero completar según la voluntad del Señor la tarea que Él reservó para mí. No se debe desistir fácilmente de los nobles propósitos y de los grandes ideales por los que vale la pena vivir. Esta es la razón de mi alegría. Este es el recuerdo que te deja este naufrago desde la profundidad de la tierra africana’. Llevaba gruesas lentes. Sus ojos veían apenas un hilo de agua, pero su corazón desde los altos de Colunda veía un río Zambiza caudaloso en tiempos de lluvia. A los 82 años aún estaba lleno de vida, de proyectos de evangelización, de oración, de la sabiduría de un anciano y la energía de un joven recién llegado. Había elegido Calunda porque, según él, era una región olvidada por casi todos, periferia de las periferias. Allí murió y allí quiso ser enterrado, como auténtico misionero”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s